El esquema presupuestario prevé gastos operativos por $4,16 billones e ingresos corrientes por $4,62 billones. Con esas cifras, la empresa proyecta un resultado económico positivo de $454.723 millones. Sin embargo, el resultado operativo estimado arroja un saldo negativo de $638.000 millones.
Entre las partidas contempladas en la cuenta de capital, el presupuesto incluye $206.350 millones para construcciones del dominio público y $307.242 millones correspondientes a la venta de acciones y participaciones de capital.
La resolución establece que uno de los principales objetivos de ENARSA para 2026 será colaborar y ejecutar las acciones necesarias para poner determinados activos a disposición mediante procesos competitivos y transparentes. La planificación se enmarca en la estrategia oficial de reorganización y administración de los activos de la empresa estatal.
La normativa también señala que el presupuesto no contempla ingresos adicionales derivados de la entrada en vigencia de nuevos valores tarifarios. De esta manera, las proyecciones financieras no incorporan recursos extra por eventuales modificaciones en las tarifas.
En cuanto al funcionamiento de la compañía, los fondos provenientes del Tesoro Nacional y los ingresos generados por la venta de energía se destinarán, en parte, a cancelar pagos vinculados con el Plan de Promoción de la Producción del Gas Natural Argentino (Plan Gas.Ar) y con la importación de gas natural licuado (GNL).
Además, ENARSA continuará con la comercialización de energía eléctrica y los trabajos de operación y mantenimiento de la infraestructura bajo su responsabilidad.
El presupuesto también establece una dotación de personal permanente de entre 287 y 303 empleados a lo largo del año. Para el pago de remuneraciones, se asignó una partida total de $22.300 millones.
Con la aprobación del plan, el Gobierno definió las proyecciones financieras y operativas de ENARSA para 2026, con un resultado financiero positivo previsto, aunque con un resultado operativo deficitario.
















