“Seguro que hay cosas que las podríamos haber hecho mejor o calculado mejor”, reconoció el mandatario en una entrevista realizada por Fernando González y publicada en Madrid. Consultado sobre los aspectos de su gestión que no avanzaron según sus expectativas, afirmó que le gustaría que el proceso de transformación económica fuera más rápido.
Milei atribuyó parte de las dificultades a la falta de respaldo legislativo con la que comenzó su mandato. Recordó que su espacio político tenía una representación minoritaria en ambas cámaras del Congreso y señaló que, aunque logró ampliar su presencia, todavía no cuenta con mayorías propias. “Yo hoy no tengo tampoco mayoría en ninguna de las cámaras. Tengo mejores números que me permiten defender mis políticas, pero tengo 95 o 96 diputados y tengo 22, 23 senadores”, explicó.
El Presidente sostuvo que los errores forman parte de cualquier proceso de transformación y rechazó que las dificultades pongan en cuestión el conjunto de las medidas adoptadas. “Entonces, que hubo errores, seguro que hubo errores, porque la única forma en la que vos no los cometés es cuando no haces nada”, afirmó.
A pesar de reconocer esos inconvenientes, Milei defendió los resultados de su administración y aseguró: “Soy el único gobierno en la historia que cumplió con todo lo que prometió”. Entre los principales logros de su gestión mencionó la reducción de la inflación, el crecimiento de la actividad económica, la disminución de la pobreza y el equilibrio fiscal. También ratificó su defensa del recorte del gasto público y de la reducción de impuestos.
En relación con la situación social, el mandatario reconoció que los niveles de pobreza e indigencia continúan siendo preocupantes, aunque sostuvo que la evolución de los indicadores muestra una mejora. “Sí, los números siguen siendo horribles, pero la película es la mejor película de la historia”, expresó.
Sobre los ingresos de los trabajadores, Milei afirmó que una mejora sostenida del poder adquisitivo depende de un aumento de la productividad, impulsado por las inversiones y la acumulación de capital. En ese sentido, defendió su postura de comunicar las dificultades económicas sin prometer resultados inmediatos. “Yo no le voy a mentir a la gente, yo le digo la verdad. Si querés que te engañen, buscá al mentiroso, yo voy a seguir diciéndote la verdad”, sostuvo.
El jefe de Estado también vinculó parte de las dificultades actuales con la incertidumbre política. Según su interpretación, algunas iniciativas de la oposición orientadas a modificar el programa fiscal generaron tensiones que afectaron el desempeño económico. A esos factores sumó el contexto internacional, marcado por el encarecimiento de la energía y las elevadas tasas de interés.
Milei consideró que la economía argentina desaceleró su crecimiento como consecuencia de esas condiciones, aunque insistió en que su administración consiguió evitar una crisis de mayor magnitud. En ese marco, defendió la continuidad de las reformas y planteó las elecciones presidenciales de 2027 como una instancia para que la ciudadanía decida entre profundizar las políticas liberales o regresar a las orientaciones económicas de gobiernos anteriores.
“Yo no estoy pensando en 15 días, ni en un año. Yo estoy pensando en Argentina para 100 años”, concluyó el Presidente, al reafirmar su intención de sostener una transformación económica de largo plazo.
















