El peso del complejo energético se extiende además hacia otras ramas de la economía, como el transporte, la construcción, el comercio, la industria y los servicios. Esto consolidó a Neuquén como la provincia patagónica con mayor crecimiento de su masa salarial privada, en contraste con otras jurisdicciones de la región que todavía se encuentran por debajo de sus niveles anteriores.
El dato salarial adquiere especial relevancia porque la participación del sector en la cantidad de empleos es considerablemente menor. Los hidrocarburos concentran alrededor del 16% de los puestos de trabajo privados registrados, pero sus remuneraciones, superiores al promedio, hacen que su incidencia sobre la masa salarial alcance el 36%.
En términos nominales, la masa salarial privada registrada de Neuquén ronda los $7,5 billones, tomando el acumulado móvil de 12 meses a precios de marzo de 2026. De ese total, aproximadamente $2,678 billones corresponden al sector hidrocarburífero. Le siguen la construcción, con el 13%, y el transporte y el comercio, con el 10% cada uno.
El impacto de Vaca Muerta, sin embargo, excede ese aporte directo. Parte de los trabajadores registrados en otros sectores también están vinculados, de manera indirecta, al ritmo de expansión de la actividad hidrocarburífera.
Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, la masa salarial privada real de Neuquén creció 9,9%. Los mayores incrementos se registraron en actividades relacionadas con la expansión del complejo energético: transporte, con un 29%; industria manufacturera, 22%; hoteles y restaurantes, 19%; comercio, 18%; y actividades inmobiliarias, 14%.
En el mismo período, los hidrocarburos tuvieron un crecimiento real del 5,2%. Sin embargo, debido al volumen que ya representa el sector dentro de la economía provincial, esa variación significó un incremento de unos $132.000 millones en la masa salarial, el segundo mayor aporte absoluto, detrás del transporte.
En la Patagonia, el peso de los hidrocarburos sobre la masa salarial privada es menor: alcanza el 27%. La estructura regional también presenta una mayor diversificación, con una diferencia de nueve puntos porcentuales respecto de Neuquén.
El informe tomó noviembre de 2023 como punto de partida, asignándole un valor de 100. Desde entonces, Neuquén acumuló un crecimiento real de la masa salarial privada del 9,9%, seguida por Río Negro, con una suba del 5,8%. Son las únicas dos provincias patagónicas que lograron superar los niveles registrados en ese momento. En el conjunto del país, en cambio, el indicador se ubicó 1,9% por debajo de aquel punto de referencia.
La evolución de las provincias patagónicas muestra una marcada diferencia entre las zonas vinculadas al desarrollo de hidrocarburos no convencionales y aquellas cuya actividad petrolera se concentra en cuencas maduras. Neuquén y Río Negro fueron favorecidas por el crecimiento asociado a Vaca Muerta, mientras que Chubut y Santa Cruz registraron fuertes retrocesos en su actividad hidrocarburífera, del 27% y 17%, respectivamente.
Ese deterioro también tuvo impacto sobre otras actividades. La construcción cayó 67% en Santa Cruz, 31% en Tierra del Fuego y 28% en Chubut. En la industria, las bajas alcanzaron el 24% en Tierra del Fuego, el 19,5% en Santa Cruz, el 14% en Chubut y el 13% en Tierra del Fuego, según los datos consignados en el estudio.
Río Negro aparece como una de las principales beneficiarias indirectas del desarrollo de Vaca Muerta. La provincia registró un crecimiento de 5,8% en su masa salarial privada real, acompañado por una expansión del 40% en la construcción. Parte de este avance está relacionado con las obras de infraestructura necesarias para llevar la producción de Vaca Muerta hacia el Atlántico.
En ese proceso, la actividad constructiva comenzó a desplazarse hacia el este de Río Negro, mientras que en Neuquén registró una leve disminución del 3%.
El desempeño de Neuquén refleja así el peso que adquirió Vaca Muerta sobre el empleo, los salarios y distintas actividades económicas de la provincia. Al mismo tiempo, la fuerte concentración en el sector hidrocarburífero implica una vulnerabilidad frente a eventuales cambios en los precios internacionales del petróleo y en los niveles de inversión, al depender buena parte de la dinámica económica provincial de un mismo motor y de un único commodity.
















