El comportamiento de YPF reflejó el clima de mayor cautela. La petrolera presentó un balance con ganancias récord durante el segundo trimestre, aunque el resultado estaba dentro de las expectativas debido al impacto favorable que tuvo la suba del precio del petróleo durante ese período.
A ese escenario se agregó el anuncio de la venta de Metrogas a Edenor, una operación que implicará para YPF una ganancia estimada en unos 200 millones de dólares en sus estados contables.
Al mismo tiempo, el precio del petróleo Brent volvió a ubicarse en torno de los 90 dólares por barril, en medio de una intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Pese a ese contexto favorable para las compañías petroleras, la acción de YPF no logró sostener la suba inicial. Su ADR en Wall Street llegó a avanzar 3% al comienzo de la rueda, pero luego perdió impulso y terminó con una baja de 3,5%. En sentido contrario, el índice XLE, que reúne a grandes petroleras que cotizan en Nueva York, avanzó 1,25%.
En el sector financiero también se sintió el clima de incertidumbre local e internacional. Los ADR de Galicia y Macro registraron bajas superiores al 4%.
Supervielle mostró un comportamiento más estable, con una caída de 1,3%, luego de informar resultados positivos. La entidad obtuvo una ganancia de 12.800 millones de pesos en el segundo trimestre, frente a una pérdida de 18.200 millones en el período anterior. Sin contabilizar el gasto asociado con la reducción del 17% de su plantilla, la utilidad habría alcanzado los 36.000 millones de pesos.
La morosidad, en tanto, mostró una leve mejora y pasó de 5,6% a 5,5% del total de la cartera. Ese nivel se ubicó 210 puntos básicos por debajo del promedio del sistema.
Tras las últimas bajas, el S&P Merval medido en dólares quedó por debajo de los 1.900 puntos, lejos del máximo de 2.200 alcanzado durante el primer semestre, cuando las acciones energéticas impulsaron buena parte de la suba.
La próxima semana la atención estará puesta en los balances de los bancos locales. Los resultados permitirán evaluar si continúa la recuperación de las entidades después de varios trimestres con pérdidas y si el impacto del incremento de la morosidad sobre las ganancias comienza a quedar atrás.
También se conocieron resultados destacados de Pampa Energía y, especialmente, de Telecom, que comenzó a reflejar en sus resultados los efectos de la adquisición de Telefónica de Argentina.
En el segmento de renta fija, los bonos en dólares también continuaron débiles y el riesgo país volvió a subir hasta los 467 puntos básicos. De esta manera, el indicador acumula más de una semana de recuperación y se aleja de la zona de los 400 puntos, nivel que había quedado cerca de perforar luego de las mejoras en las calificaciones de riesgo otorgadas por las principales agencias.
El contexto político también contribuye a la cautela. Encuestas recientes muestran un deterioro en el estado de ánimo de la sociedad, con una caída en el respaldo al presidente Javier Milei y un descenso en el Índice de Confianza en el Gobierno. En ese escenario, crece la incertidumbre en torno al resultado electoral y a la posibilidad de que Milei consiga imponerse en primera vuelta.
En Wall Street, uno de los principales focos de atención estará puesto en el dato de inflación minorista de julio en Estados Unidos. El indicador será seguido de cerca por su posible impacto en las próximas decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas de interés. El dato se conocerá a las 9.30 de Argentina y podría tener una repercusión inmediata sobre los mercados, incluido el argentino.
















