La posibilidad de mayores movimientos en el tipo de cambio aparece vinculada al comportamiento de ahorristas e inversores durante los períodos electorales. En ese contexto, la dolarización de las carteras puede incrementarse y generar una mayor demanda de moneda extranjera, con potencial impacto sobre el mercado cambiario.
Frente a esa posibilidad, Caputo buscó transmitir que el Gobierno contempla ese escenario dentro de sus previsiones para el próximo año. “No esperamos volatilidad cambiaria, pero nos preparamos como si fuera a pasar”, afirmó el ministro al referirse a las perspectivas para 2027.
De esta manera, la estrategia oficial contempla tanto el escenario que el ministro considera más probable como la posibilidad de que durante el año electoral se produzcan movimientos en el mercado cambiario. Caputo insistió en que, pese a esa preparación, no proyecta un período caracterizado por una fuerte inestabilidad del dólar.
En la misma línea, el titular del Palacio de Hacienda fue categórico al describir sus expectativas para el próximo año: “No espero un año volátil”.
El planteo del ministro se da en un contexto en el que el calendario electoral constituye uno de los factores considerados al analizar la evolución del mercado cambiario. Para el Gobierno, la preparación ante una eventual mayor demanda de dólares forma parte de la planificación económica de cara a 2027, aun cuando su expectativa es que finalmente no se produzca un escenario de volatilidad.
















