El trágico suceso se registró en la noche del lunes 5 de octubre, tras recibir una inyección en la guardia y comenzar el camino de regreso junto a su hermano Antonio. La familia ha cuestionado la atención médica recibida y exige que se aclaren las circunstancias que rodean su deceso.
Antonio Erise detalló que su hermano empezó a experimentar molestias cerca de las 17 horas, y el dolor fue intensificándose con el paso del tiempo. Alrededor de las 21.15, Marcos solicitó a su hermano que lo acompañara al hospital, argumentando que ya no podía soportar el malestar. Ambos esperaron aproximadamente media hora para ser atendidos por un médico.
El hermano de la víctima relató que un profesional y un enfermero le aplicaron una inyección en la pierna derecha. La familia sostiene que el fármaco administrado habría sido diclofenac, un antiinflamatorio comúnmente utilizado para el dolor, aunque esperan los resultados de las pericias que confirmarán qué sustancia se le suministró y si esta tuvo relación con su muerte.
Una vez recibida la inyección, Marcos salió del hospital caminando con Antonio. Sin embargo, en el recorrido, comenzó a mostrar signos de agitación y tuvo que hacer pausas reiteradas para descansar, según lo que manifestó su hermano.
Al llegar a la plaza del barrio, ubicada a unos 100 metros de su casa, Marcos pidió agua. Por ello, Antonio se dirigió a su hogar para buscar una botella y, al regresar aproximadamente cinco minutos después, encontró a su hermano sin vida.
Ante la situación, Antonio intentó comunicarse con el hospital para solicitar ayuda, aunque aseguró que no obtuvo respuesta. Además, afirmó que la ambulancia tardó cerca de media hora en llegar, siendo los efectivos policiales que patrullaban la zona los primeros en asistir.
Tras el fallecimiento, Lorena Erise, hermana de Marcos, se dirigió a la comisaría para presentar una denuncia. Al día siguiente, fue al hospital para solicitar explicaciones sobre el tratamiento que recibió su hermano.
La familia ha demandado la realización de una autopsia antes de darle el último adiós a Marcos, con la intención de esclarecer la causa de su muerte. También esperan los resultados de los análisis toxicológicos, que podrían proporcionar información sobre las sustancias en su cuerpo y aclarar la situación.
Asimismo, consideran que las cámaras de seguridad tanto del hospital como de la vía pública pueden ser cruciales para reconstruir los últimos momentos de Marcos, desde su ingreso al centro de salud hasta el lugar donde se produjo su deceso.
Lorena describió a su hermano como una persona alegre y sociable, muy querido por sus vecinos. Contó que percibía una pensión por discapacidad, disfrutaba de escuchar la radio y cantar, y solía saludar a todo aquel que encontraba en la calle. La familia tiene profundas raíces en la localidad, donde Marcos era conocido por gran parte de la comunidad. Los restos del hombre fueron sepultados el miércoles 7 de octubre en el cementerio municipal, mientras sus seres queridos aguardan el avance de la investigación.
Hasta el momento, no se han emitido comunicados oficiales del hospital ni del Ministerio de Salud de Chubut respecto a este asunto. La causa del fallecimiento aún está por establecerse mediante las pericias necesarias, y no se ha confirmado la existencia de un vínculo entre el medicamento administrado y su muerte.
















