La iniciativa, elaborada por el Ministerio de Economía, contempla gastos totales consolidados por $216 billones en 2027, lo que representa un incremento nominal del 25,3%. En paralelo, los recursos provenientes de impuestos y contribuciones a la seguridad social alcanzarían los $219,3 billones, con una suba proyectada del 26,2%.
Entre las principales variables macroeconómicas, el proyecto prevé que la economía crezca 3% en 2026 y 4% durante 2027. La inflación, en tanto, continuaría con una tendencia descendente: la estimación oficial ubica el Índice de Precios al Consumidor en 29% interanual a diciembre de 2026 y en 18% a diciembre de 2027. Para el próximo año, además, se calcula una inflación promedio del 21,1%.
El esquema previsto también contempla una evolución del tipo de cambio. El dólar nominal llegaría a $1.600 en diciembre de 2026 y a $1.847,6 un año después. Para el conjunto de 2027, la cotización promedio estimada es de $1.728.
En materia de comercio exterior, el Gobierno calcula para 2026 un saldo comercial de bienes positivo en US$16.951 millones. La proyección incluye exportaciones por US$124.801 millones e importaciones por US$107.850 millones. Para 2027, en tanto, se espera un superávit de US$15.560 millones, resultado de exportaciones por US$133.984 millones e importaciones por US$118.424 millones. Si se incorpora el intercambio de servicios, el resultado positivo proyectado superaría los US$15.000 millones.
El proyecto también establece como objetivo sostener un superávit primario equivalente al 1,3% del PBI tanto en 2026 como en 2027. En términos nominales, el resultado previsto asciende a $15.537.381,1 millones para este año y a $18.439.871,9 millones para el próximo.
A su vez, el resultado financiero también se ubicaría en terreno positivo, con un superávit equivalente al 0,2% del PBI en ambos períodos. De concretarse estas previsiones, el país acumularía cuatro años consecutivos con resultado financiero positivo sin incurrir en default.
Por último, el Presupuesto contempla para 2027 un aumento nominal del 25,4% en el salario medio. Según las proyecciones incluidas en el proyecto, si se cumple la meta de inflación prevista, esa evolución implicaría una mejora del poder adquisitivo en términos reales.
















