El martes, se localizó una ballena franca austral sin vida en las playas cercanas a las calles Roca y 9 de Julio, en una zona céntrica de la ciudad. Inmediatamente, se llevó a cabo un amplio operativo para remover el ejemplar.
Este nuevo descubrimiento se suma a otros casos reportados durante el reciente fin de semana largo. Algunos especialistas apuntan como posibles causas al fenómeno de El Niño, así como a las inundaciones que afectan el litoral argentino y el sur de Brasil.
El Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral ha comenzado a recolectar muestras y realizar estudios destinados a identificar las causas de estas muertes, con el fin de determinar si existe un factor común entre los decesos.
Aunque aún no hay conclusiones definitivas, una de las hipótesis sugiere que podría tratarse de una bacteria generada en el entorno marino.
Ante el aumento de estos casos, las autoridades han intensificado el patrullaje en la zona costera, advirtiendo que, de continuar esta tendencia, se superarían los 113 fallecimientos de ballenas registrados en 2012, que hasta ahora constituye el récord.
Para profundizar en el estudio de los animales fallecidos, además del análisis de las muestras, se ha considerado necesario realizar evaluaciones del agua en los golfos Nuevo y San José, con el objetivo de identificar alguna bacteria que pudiera estar contaminando el entorno marino.















