Con el riesgo país en 925 puntos básicos, su nivel más alto desde octubre de 2025, el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó transmitir tranquilidad sobre la situación financiera y defendió el rumbo económico del Gobierno. Durante su participación en el acto por los 160 años de la Sociedad Rural Argentina (SRA), atribuyó el aumento del indicador principalmente a la incertidumbre política y a las expectativas sobre la continuidad de Javier Milei en la Presidencia.
El funcionario llegó al encuentro acompañado por el titular de la entidad, Nicolás Pino, en una jornada marcada por la caída de los activos argentinos. El día anterior, los bonos soberanos habían retrocedido un 2,5% y el índice Merval había registrado una baja del 4,1%.
Frente a empresarios del agro, la energía, la minería y otros sectores, Caputo descartó que la suba del riesgo país sea una señal de debilidad del programa económico. En cambio, sostuvo que parte de la preocupación del mercado está relacionada con la posibilidad de un cambio de gobierno. “Lo que algunos tienen miedo es que no esté el presidente Milei”, afirmó.
El indicador elaborado por JP Morgan había acumulado un incremento cercano al 30% durante octubre y mantenía una tendencia ascendente desde mediados de año. Para el ministro, además de los factores económicos internacionales, el escenario electoral contribuye a profundizar la incertidumbre. Entre los elementos externos mencionó los recientes comicios en Brasil y Estados Unidos, aunque descartó que estos últimos impliquen un cambio en el vínculo bilateral.
“Ya lo dijo el embajador americano: nada va a cambiar. Les puedo confirmar que nada cambia en la relación con Estados Unidos”, aseguró.
De cara a las elecciones presidenciales del próximo año, Caputo manifestó confianza en la continuidad del oficialismo. Sostuvo que existe una subestimación de la memoria de los votantes y consideró que la sociedad recuerda las dificultades económicas que atravesó durante el gobierno de Alberto Fernández, entre ellas la inflación, el desabastecimiento y las restricciones para acceder a divisas.
“Me voy a dormir todos los días sabiendo que estamos haciendo lo mejor para los argentinos. Eso lo sé, no es que lo creo”, expresó el ministro, al explicar su posición frente al escenario electoral.
También rechazó las interpretaciones que vinculan el respaldo político al Gobierno exclusivamente con la evolución del crecimiento económico. En ese sentido, cuestionó a quienes proponen flexibilizar la política fiscal para acelerar la actividad y recurrir a medidas de estímulo del gasto.
“La decisión de la gente va mucho más allá de si la economía crece al cuatro, tres, dos o uno”, sostuvo. Además, criticó a los sectores que impulsan un eventual “plan platita” y consideró que esas propuestas reflejan una pérdida de convicción respecto del programa económico.
El titular de Economía defendió la necesidad de mantener el equilibrio fiscal y descartó volver a utilizar la emisión monetaria como herramienta para impulsar la actividad. Según planteó, esa estrategia podría derivar nuevamente en inflación, depreciación de la moneda y aumento de la pobreza.
En su exposición, Caputo también destacó el papel de Milei como garante de la continuidad del programa económico. “La única persona que garantiza ese rumbo es Javier Milei. Y no se los digo como ministro de Economía, se los digo como argentino”, afirmó. Agregó que los integrantes del equipo económico pueden cambiar, pero que considera fundamental que el Presidente mantenga la orientación de la política económica.
Durante el encuentro, el ministro también repasó las medidas implementadas para el sector agropecuario. Entre ellas mencionó la reducción de aranceles para agroquímicos y fertilizantes, la eliminación de derechos de exportación para la lechería y las economías regionales, y la apertura de 226 mercados internacionales.
Además, destacó el aumento de la cuota de exportación de carne hacia Estados Unidos en 80.000 toneladas y la apertura del mercado japonés para la carne bovina. También hizo referencia a los acuerdos comerciales alcanzados entre el Mercosur y la Unión Europea.
Según los datos expuestos por Caputo, la superficie sembrada pasó de 41,7 millones a 44,6 millones de hectáreas, mientras que las exportaciones agropecuarias y bovinas alcanzaron niveles récord. También señaló que los tres principales cultivos —trigo, maíz y girasol— se aproximan a una producción conjunta de 100 millones de toneladas.
Por último, destacó la expansión del crédito destinado al sector. De acuerdo con las cifras presentadas, durante 2025 se canalizaron $3,6 billones a través del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y el Banco Nación, mientras que para 2026 el Gobierno proyecta elevar ese monto a $4 billones.
















