En ese escenario, las provincias buscan posicionarse para que las grandes inversiones, concentradas principalmente en energía y minería, también impulsen a sus industrias. En Santa Fe, el Gobierno provincial apunta a incorporar empresas locales a las cadenas de valor de esos proyectos y generar nuevas oportunidades de empleo. La estrategia incluye actividades industriales como la automotriz, con Toyota, y la siderúrgica, con SIDERSA.
La semana pasada, Rosario fue sede de una primera Ronda de Negocios destinada a vincular los grandes proyectos de inversión con unas 2.500 pymes inscriptas. El ministro de Producción de Santa Fe, Gustavo Puccini, destacó la capacidad industrial de la provincia y sostuvo que los gobiernos provinciales deben implementar políticas activas para “acercar las puntas” entre los inversores y los proveedores locales.
En una entrevista, Puccini afirmó que Santa Fe cuenta con más de 6.400 industrias y una trayectoria de 70 años de desarrollo metalmecánico. Según explicó, esa experiencia puede adaptarse a las demandas de la minería y de Vaca Muerta. A través de la Mesa de Gas, Petróleo y Minería, la provincia reúne a más de 500 empresas de 72 localidades, con capacidad para ofrecer ingeniería, software y servicios logísticos.
El funcionario mencionó como ejemplo a RAFA, una empresa especializada en ingeniería, fabricación y montajes industriales de alta complejidad. La firma integra el consorcio adjudicatario junto con PowerChina y Beijing Chengdong para construir el campamento Batidero, una ciudad modular vinculada con el megaproyecto Vicuña.
También destacó la infraestructura logística santafesina, que incluye 28 puertos y aeropuertos internacionales, y consideró que puede funcionar como un punto estratégico para el ingreso de insumos y la posterior exportación de cobre y litio. En el sector energético, mencionó a Grupo Comat, una metalúrgica especializada en la fabricación, reparación y reacondicionamiento de trépanos petroleros, que participa como proveedora en la cadena de valor de Halliburton.
Consultado sobre las condiciones del RIGI para incorporar proveedores nacionales, Puccini sostuvo que el régimen establece un marco jurídico, pero advirtió que la participación de las pymes no se produce automáticamente. En ese sentido, cuestionó que las provincias esperen pasivamente los efectos de las inversiones y señaló que, sin políticas de articulación, los proyectos pueden terminar recurriendo a proveedores extranjeros.
Para mejorar la participación local, Santa Fe firmó convenios con Neuquén y San Juan, con el objetivo de establecer mecanismos institucionales y comerciales que conecten las necesidades de las grandes empresas con la oferta de proveedores. Según el ministro, la ronda realizada en Rosario forma parte de ese proceso de integración.
Puccini también señaló que muchas pymes cuentan con capacidad técnica, pero encuentran obstáculos para incorporarse a proyectos de gran escala, como exigencias burocráticas, falta de homologaciones o dificultades para financiar contratos. Como respuesta, explicó que la provincia impulsó encuentros directos entre operadoras y fabricantes locales, con la participación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para acompañar los requisitos técnicos y de entidades bancarias para facilitar el financiamiento.
“El RIGI es la herramienta, pero la defensa de la industria nacional se hace en el territorio”, afirmó.
El ministro también se refirió a las diferencias entre los sectores exportadores y las actividades que dependen del mercado interno. Según planteó, mientras la energía y la minería muestran oportunidades de expansión, otros rubros atraviesan dificultades por la debilidad de la demanda. Frente a ese escenario, sostuvo que la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro trabaja sobre dos objetivos: vincular a Santa Fe con las actividades de mayor crecimiento y, al mismo tiempo, sostener el entramado productivo existente.
Entre las medidas provinciales mencionó la Ley Tributaria, que permitió otorgar beneficios sobre el impuesto a los Ingresos Brutos para empresas y comercios. De acuerdo con Puccini, los descuentos acumulados alcanzaron los $56.913 millones y contribuyeron a la creación de casi 9.000 puestos de trabajo.
También destacó el programa Santa Fe Activa, que cuenta con más de $300.000 millones en financiamiento a tasas subsidiadas para capital de trabajo e inversión. A esas herramientas se suman las rondas de negocios de comercio interior, orientadas a dinamizar el mercado local.
La estrategia provincial busca aprovechar el crecimiento de los sectores vinculados con las exportaciones sin dejar de atender a las empresas que dependen del consumo interno. Para Puccini, la posibilidad de que las inversiones del RIGI se traduzcan en empleo y actividad para las pymes dependerá, en buena medida, de la articulación entre el sector público, las grandes compañías y los proveedores locales.
















