Este comportamiento se conoce como mordiscos suaves, un gesto que no debe interpretarse siempre como un signo de agresividad. El significado de esta acción está determinado por el contexto y el lenguaje corporal del animal.
El veterinario Pancho Cavero señaló que este gesto puede servir como una forma de comunicarse entre los perros y las personas. Por lo tanto, para comprender lo que expresa una mascota, es esencial observar cómo actúa antes, durante y después de la mordida.
Para determinar la intención del animal, es crucial prestar atención a la situación en que ocurre y a las señales que emite con su cuerpo. Los mordiscos suaves pueden significar:
No todos los mordiscos suaves tienen el mismo significado. Para poder interpretar el comportamiento de un perro, es adecuado observar su cuerpo en su totalidad y no limitarse únicamente al movimiento de la boca:
Es fundamental no asumir automáticamente que cualquier mordisco es una muestra de afecto.
Cuando un perro usa la boca durante sus juegos, es importante enseñarle qué conductas son adecuadas y evitar que las manos se conviertan en su juguete preferido. Para lograr esto, se debe:
En el caso de los cachorros, el proceso de dentición puede intensificar la necesidad de morder. En esta etapa, ofrecer juguetes adecuados puede ayudar a aliviar las molestias y evitar que esa necesidad se canalice hacia las manos o los objetos del hogar.
Si las mordidas se vuelven más frecuentes, aumentan en intensidad o resulta complicado identificar su causa, un veterinario especializado en comportamiento animal o un entrenador canino calificado podrá ayudar a evaluar la situación.
















