El panorama quedó expuesto durante la apertura de una exposición del sector que reúne a distintos actores de la cadena logística. Allí, referentes empresarios señalaron que el potencial de la minería convive con una menor actividad en otros segmentos que tienen impacto directo sobre el transporte de cargas.
Uno de los principales reclamos estuvo vinculado al aumento de los costos y a las dificultades para trasladarlos a los clientes. El incremento de los precios a nivel internacional y del combustible impactó sobre las empresas del sector, mientras que la posibilidad de compensar esos mayores costos mediante las tarifas avanzó con lentitud.
Frente a este escenario, desde el sector plantearon como prioridades mejorar las condiciones de acceso al crédito y avanzar en infraestructura. También hubo un fuerte cuestionamiento al estado de las rutas y un pedido para acelerar las obras necesarias tanto para facilitar las exportaciones como para mejorar la seguridad vial.
Los representantes empresarios señalaron que vienen advirtiendo desde hace más de un año y medio sobre el deterioro de la red vial. Al mismo tiempo, destacaron que comenzaron a aparecer algunas alternativas, entre ellas la posibilidad de que determinadas provincias asuman la gestión de algunos tramos de las rutas.
Durante la jornada, el secretario de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Martín Marinucci, sostuvo que es necesario avanzar hacia una mayor integración entre los distintos medios de transporte. En ese sentido, señaló que el camión, el ferrocarril, el transporte aéreo y el fluvial deben funcionar de manera articulada para mejorar la competitividad del país.
El funcionario reconoció que todavía existen falencias y necesidades de inversión, aunque destacó que la provincia mantiene sus tareas de mantenimiento. También planteó que los recursos provenientes del impuesto a los combustibles deberían destinarse específicamente al mantenimiento y desarrollo de la red vial.
Otro de los ejes del encuentro fue el impacto de los costos logísticos sobre la competitividad. Los referentes del sector advirtieron que las comparaciones internacionales requieren contemplar las características particulares de la Argentina, entre ellas la extensión territorial y la distancia entre las zonas productivas, los centros de consumo y los puertos.
En ese marco, señalaron que la eficiencia logística depende tanto de la inversión y la gestión privada como de la infraestructura pública. También identificaron como desafíos la incorporación de nuevas tecnologías y la mejora de la competitividad laboral.
El sector reivindicó además su importancia en la generación de empleo formal y como soporte de distintas cadenas productivas. En particular, el desarrollo de la minería plantea nuevas exigencias para la logística, tanto por las necesidades de los grandes proyectos como por las oportunidades que pueden surgir para pequeñas y medianas empresas que buscan acceder a nuevos mercados.
La capacitación también fue señalada como un factor relevante para el desarrollo de la actividad, junto con la incorporación de soluciones tecnológicas orientadas a mejorar la eficiencia y la sostenibilidad.
El sector coincide en que el transporte y la logística tendrán un papel central frente a la posibilidad de que la Argentina desarrolle nuevos motores exportadores. Sin embargo, el crecimiento de la minería deberá convivir con las dificultades que atraviesan otras actividades y con los desafíos de infraestructura derivados de la distancia entre los recursos, los centros de consumo y los puertos.
















