Los recursos para hacer frente al vencimiento se encuentran disponibles. Al 21 de septiembre, los depósitos en dólares del Tesoro en el Banco Central alcanzaban los US$2.328 millones, un monto superior al necesario para cancelar el compromiso de esta jornada.
El pago, de acuerdo con el análisis de especialistas del mercado, no modificaría el nivel de reservas netas si se realiza con los dólares depositados por el Tesoro. A comienzos de esta semana, esas reservas eran estimadas en US$7.568 millones, bajo una metodología que descuenta los depósitos del Tesoro y los vencimientos de Bopreal de los próximos 12 meses como pasivos de corto plazo.
A su vez, los dólares utilizados para cancelar el vencimiento podrían volver a las cuentas oficiales en las próximas semanas, en caso de que se concrete un nuevo desembolso del organismo. La revisión que se inicia ahora será determinante para ese objetivo.
La misión técnica del FMI llegó a Buenos Aires el 21 de septiembre y está encabezada por Joyce Wong. El equipo llevará adelante la tercera revisión del programa acordado con Argentina en abril de 2022, con especial atención al cumplimiento de las metas fiscales y al objetivo de acumulación de reservas.
Si la evaluación resulta favorable, Argentina podría recibir un desembolso cercano a los US$860 millones.
El pago de este viernes no será el último compromiso del país con el organismo durante 2026. Para noviembre está previsto un vencimiento de aproximadamente US$865 millones, mientras que en diciembre deberá afrontarse otro por unos US$340 millones.
La carga financiera aumenta de manera significativa a partir del próximo año. Para 2027, los pagos al FMI están estimados en unos US$7.700 millones, mientras que los desembolsos previstos alcanzarían apenas US$1.700 millones. De concretarse esas cifras, el pago neto de deuda con el organismo rondaría los US$6.000 millones.
Para 2028, los compromisos netos proyectados serían todavía mayores y alcanzarían unos US$7.800 millones. En paralelo, el Tesoro y el Banco Central deberán afrontar pagos por US$27.800 millones con acreedores privados y el FMI.
El escenario futuro también está condicionado por la evolución de las reservas internacionales. En el análisis del mercado se señaló que una mayor acumulación de dólares hacia diciembre de 2027 otorgaría un margen de maniobra más amplio frente a los compromisos de deuda que deberá enfrentar la próxima administración.
A este panorama se suma el incremento de las tasas de interés internacionales, que dificulta la posibilidad de refinanciar los vencimientos mediante nuevas colocaciones de deuda en los mercados. También permanece abierta la posibilidad de una eventual renegociación de los términos con el FMI, aunque esa alternativa dependería de determinadas condiciones económicas y políticas.
















