En paralelo, en junio de 2026, el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica contaba con más de $290 mil millones invertidos en Letras del Tesoro y otros $49 mil millones depositados.
De esta manera, durante la actual gestión se utilizó el 31% de los recursos generados por el impuesto a los combustibles que estaban previstos para obras hídricas. Entre los proyectos contemplados se encuentran trabajos de canalización de ríos y arroyos destinados a reducir el impacto de las inundaciones.
El resto de los fondos permaneció invertido en instrumentos de deuda del Tesoro nacional, en lugar de ser destinado a los proyectos de infraestructura hídrica previstos.
















