El viernes, el índice llegó a tocar los 628 puntos durante la jornada y terminó en 609, su nivel más elevado del año. El movimiento coincidió con nuevas señales de debilidad de la economía argentina y con un contexto internacional menos favorable para los mercados emergentes.
Entre los datos locales que estuvieron bajo análisis aparecen el retroceso de la actividad económica registrado en julio y el aumento de la pobreza durante el primer semestre. La actividad cayó 2,9% en términos desestacionalizados frente a junio y 1,4% interanual, mientras que la pobreza alcanzó al 32,3% de la población.
A esto se sumó el desempeño de las reservas y de las compras de divisas por parte del Banco Central. Durante septiembre, la autoridad monetaria acumuló compras por unos US$232 millones, un ritmo inferior al registrado durante los meses anteriores. El viernes, además, no realizó compras y el monto adquirido durante esa semana fue de apenas US$29 millones.
Otro factor provino del exterior. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años superó el 5%, un nivel que modifica las condiciones de financiamiento para los activos considerados de mayor riesgo. El aumento de las tasas internacionales genera presión sobre los mercados emergentes, ya que los inversores pueden exigir mayores rendimientos para mantener posiciones en deuda de estos países.
La combinación de estos elementos se produjo mientras el riesgo país pasó de 402 puntos a comienzos de julio a 609 al cierre de la última semana, una suba superior a los 200 puntos en poco más de dos meses.
Sin embargo, dentro del análisis financiero también comenzó a ganar espacio el componente político. La posibilidad de que el próximo proceso electoral modifique la orientación de la política económica es seguida de cerca por los inversores, especialmente ante la competencia entre el oficialismo y distintos sectores del peronismo.
Los antecedentes electorales recientes forman parte de esa evaluación. Tras las PASO de 2019, cuando Alberto Fernández se impuso a Mauricio Macri, el índice Merval registró una fuerte caída y el riesgo país llegó a niveles cercanos a los 2.000 puntos. Posteriormente, durante los primeros meses de 2020, la Argentina avanzó en una reestructuración de su deuda.
Otro episodio mencionado en las evaluaciones del mercado corresponde a las elecciones de 2025. En aquella oportunidad, el resultado favorable a dirigentes vinculados al kirchnerismo en municipios del conurbano bonaerense fue seguido por una fuerte caída de acciones y bonos y por una suba del riesgo país hasta alrededor de los 1.200 puntos. La recuperación llegó posteriormente, tras las elecciones legislativas y el resultado favorable al oficialismo en la provincia de Buenos Aires.
En este contexto, la actividad política de Axel Kicillof en Nueva York también fue observada por los inversores. Durante su visita, el gobernador bonaerense cuestionó la política económica de Javier Milei y expresó sus diferencias con varias de las medidas implementadas por el Gobierno nacional.
Kicillof también hizo referencia a su gestión anterior como ministro de Economía y a las decisiones adoptadas entonces frente al esquema cambiario. Sin embargo, no presentó detalles sobre un eventual régimen cambiario para una futura administración ni desarrolló un programa económico completo. Se refirió a la necesidad de avanzar hacia un “proyecto nacional”.
Otro de los puntos observados estuvo relacionado con la deuda. Durante su exposición, Kicillof destacó el cumplimiento de los compromisos correspondientes a los bonos de la provincia de Buenos Aires, que habían sido reestructurados durante su primera gestión como gobernador.
La reacción de los activos financieros refleja, en paralelo, diferencias importantes entre los rendimientos según el plazo de los bonos. Los títulos con vencimientos más próximos presentan rendimientos inferiores, mientras que aquellos con vencimientos posteriores superan el 11% anual en dólares.
Frente a este escenario, el Gobierno mantiene como ejes de su programa el resultado fiscal positivo y la política monetaria, mientras procura sostener la estabilidad del mercado cambiario. También busca reforzar la disponibilidad de divisas mediante las reservas y acuerdos de financiamiento externo.
La evolución del dólar aparece como una de las variables a seguir. Durante septiembre, las compras de divisas del Banco Central fueron reducidas, aunque la diferencia entre el tipo de cambio oficial y las cotizaciones paralelas se mantuvo relativamente contenida, especialmente en el caso del contado con liquidación.
La debilidad de la actividad económica también forma parte del escenario. La posibilidad de que el país ingrese en una recesión técnica durante el tercer trimestre es seguida por los inversores, aunque la evolución de la actividad no constituye el único factor que determina el comportamiento de los activos financieros.
El deterioro de los sectores vinculados con el empleo y el consumo muestra señales de debilidad económica, mientras que otros sectores asociados a las exportaciones presentan una dinámica diferente. La discusión sobre el riesgo país, por lo tanto, combina factores internos y externos.
A esto se suma la incertidumbre vinculada con el proceso electoral y con el respaldo que pueda mantener el Gobierno a sus políticas económicas. En el mercado también circulan distintas interpretaciones sobre el escenario político y económico, aunque esas versiones no constituyen por sí mismas un factor determinante para las decisiones de inversión.
Por ahora, el principal riesgo asociado al aumento del índice es que la mayor incertidumbre financiera termine trasladándose a otras variables de la economía local. La evolución del mercado cambiario y la capacidad del Banco Central para acumular reservas aparecen entre los indicadores a seguir.
Mientras tanto, el mercado continúa reflejando una elevada sensibilidad frente al escenario electoral. Los precios de las acciones y los bonos argentinos se encuentran condicionados por la combinación de las expectativas políticas, la evolución de la economía y las condiciones financieras internacionales.
















