El Ministerio de Relaciones Exteriores de Croacia comunicó al portal 24sata que dos marineros croatas forman parte de la tripulación del MSC Francesca, un buque de carga de bandera panameña interceptado por las fuerzas iraníes. El ministerio subrayó que, “debido a la sensibilidad del caso y para proteger a los ciudadanos croatas”, no podía proporcionar más información en este momento.
Neven Melvan, presidente del Sindicato de Marinos de Croacia, confirmó que los dos tripulantes se encuentran a salvo, ilesos y en posesión de sus pertenencias personales, incluidos los teléfonos móviles. Sin embargo, aprovechó la oportunidad para criticar severamente la decisión de la compañía naviera de enviar el buque a una zona de conflicto activo.
“Lo que nos preocupa es que la empresa decidió exponer sus buques a un riesgo de este tipo. Sabemos que hay una guerra y que el estrecho está bloqueado, y creo que no se debería haber puesto a las personas ante semejante peligro. Condeno con firmeza este tipo de decisiones imprudentes”, declaró Melvan a Vecernji.
Por su parte, Filip Radulovic, ministro de Asuntos Marítimos de Montenegro, confirmó el miércoles que cuatro ciudadanos montenegrinos también integran la tripulación del MSC Francesca, y que tanto ellos como el resto de los tripulantes se encuentran a salvo.
La televisión estatal iraní publicó imágenes que supuestamente muestran el momento del abordaje de los dos portacontenedores en el estrecho de Ormuz. En el video —cuyo momento de grabación no ha podido ser verificado de forma independiente, aunque la agencia Reuters no halló versiones anteriores en línea antes del 23 de abril de 2026— se observa a lanchas rápidas con banderas iraníes acercándose a los buques, seguidas de soldados armados que trepan por las escalerillas para abordar las embarcaciones.
Además, datos de seguimiento satelital confirmaron la posición de los barcos en las coordenadas 26.4865, 56.9274.
La agencia de noticias semioficial iraní Tasnim informó de la captura de los buques el 22 de abril de 2026. La IRGC ha acusado al MSC Francesca y al Epaminondas de operar sin la documentación necesaria, alegando además que manipularon sus sistemas de navegación.
Este incidente ocurre en un contexto de escalada sin precedentes en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima donde habitualmente transita aproximadamente una quinta parte del suministro diario mundial de petróleo y gas. Antes del conflicto, alrededor de 130 buques cruzaban diariamente el Golfo; actualmente, esa cifra ha disminuido a solo unos pocos barcos al día.
Irán ha condicionado la reapertura del estrecho al levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos.














