A pesar de que se extendió el plazo para que los funcionarios y miembros del Congreso presenten sus declaraciones juradas hasta el 31 de julio, Adorni decidió anticiparse y presentó el detalle de su patrimonio. Posteriormente, participó en una entrevista donde admitió la evasión de impuestos durante años, bajo la declaración de que “no soy chorro”.
No obstante, tanto la evasión fiscal como la omisión intencional de las declaraciones juradas son delitos, a pesar de que el Jefe de Gabinete intenta distanciarse de las acusaciones por enriquecimiento ilícito.
La declaración jurada es un documento fundamental para el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien la esperaba para avanzar en el proceso, particularmente en la solicitud de justificación de bienes. Existen numerosos gastos, movimientos de dólares y la compra de propiedades que, según la investigación, no están adecuadamente justificados.
Para la Justicia Federal, afirmar que cuenta con 506.000 dólares, producto de ahorros no registrados, no es suficiente. Fuentes judiciales indicaron que el fiscal Pollicita está avanzando hacia la firma del requerimiento de justificación, un paso previo habitual en casos de enriquecimiento ilícito. Si las explicaciones que Adorni ofrezca no resultan satisfactorias, el Ministerio Público solicitará su indagatoria, un procedimiento que debe ser autorizado por el juez Ariel Lijo.
Las incongruencias observadas por la Justicia federal persisten, incluso tras las explicaciones ofrecidas por Adorni, quien asegura que estos ahorros fueron acumulados antes de asumir su rol como funcionario. Según informaron fuentes judiciales, el Jefe de Gabinete debe demostrar la trazabilidad de esos ahorros; simplemente declarar su existencia no es suficiente.
Además, en la documentación del caso, se evidencia que Adorni tiene movimientos no reportados en más criptomonedas de las que reconoció públicamente previamente. El fiscal Pollicita aguarda la nueva declaración jurada, ya que aún persisten preguntas clave sobre la adquisición de 356.450 dólares y deudas que superan los 350.000 dólares.
El año anterior, Adorni declaró un patrimonio de 107.894.833 pesos, un aumento significativo en comparación con los 61.018.251 del periodo fiscal anterior. En este momento, la fiscalía está revisando cuánto ha crecido su patrimonio.
La nueva documentación generará un retraso en el avance del expediente, ya que los nuevos datos deben ser analizados. En casos de este tipo, es necesario contrastar las declaraciones juradas de todos los períodos. Un dato relevante para la Justicia es que Adorni está rectificando sus declaraciones juradas de 2023, 2024 y 2025, lo que implicará un análisis exhaustivo por parte del equipo técnico correspondiente.
La investigación en curso busca determinar cuánto dinero ha movido Adorni en efectivo, con cifras que superan los 349.000 dólares. Esto no es lo único que está bajo la lupa; el Jefe de Gabinete también enfrenta deudas que ascienden a 335.000 dólares. La cuestión esencial en la causa radica en su capacidad para justificar la tenencia de divisas y cómo las ha utilizado en la adquisición de propiedades, gastos de viaje y renovaciones de viviendas. Hasta el presente, el fiscal Pollicita no ha obtenido la documentación necesaria para respaldar las afirmaciones públicas de Adorni, que además parecen contradecir lo declarado ante el Congreso, donde aseguró que todo estaba en regla.
La fiscalía realiza cálculos, sumando viajes, gastos y compras de propiedades, y esas estimaciones han variado en las últimas semanas. Actualmente, el análisis de las inconsistencias entre sus ingresos y egresos está bajo la responsabilidad de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), dependiente de la Procuración General de la Nación. Una vez concluido, incluido el examen de la declaración para 2025, el fiscal Pollicita podrá avanzar con el requerimiento de justificación.
En cuanto a las propiedades adquiridas, como la casa en Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, y el departamento en Miro 500, en Caballito, se han realizado pagos en efectivo. En el primer caso, Adorni y su pareja, Bettina Angeletti, aportaron 20.000 dólares de su patrimonio, complementados por un préstamo en efectivo de 100.000 dólares, lo que facilitó la compra de su casa.
Cabe mencionar que el Jefe de Gabinete ya devolvió 30.000 dólares de ese préstamo, más un 11% de interés. En relación con las obras en la casa, se suma otro dato: el responsable de las refacciones declaró que el funcionario abonó 245.000 dólares en varias ocasiones, pero siempre en efectivo y sin ninguna factura a su nombre.
Adorni sostiene que los costos fueron menores; en su nueva declaración jurada, registrará 190.000 dólares para justificar esas refacciones. La causa revela que la operación de compra y las refacciones de la casa implicaron un movimiento total de 295.000 dólares.
El departamento en Caballito fue adquirido por 230.000 dólares, donde el matrimonio Adorni-Angeletti aportó 30.000 dólares y el saldo fue financiado a través de una hipoteca privada, sin intereses, con vencimiento en noviembre. En términos de propiedades, el movimiento total en efectivo de Adorni alcanzó los 325.000 dólares.
Como no había declarado la propiedad de Indio Cuá, rectificó su información en marzo de este año. La Justicia espera ver los detalles de los inmuebles en su última presentación.
La lista de gastos es extensa. Un viaje a Punta del Este, solo el tramo de ida, costó 4.800 dólares en un vuelo privado, pagado por el funcionario. A ello se suman 5.140 dólares por los gastos de su pareja en el viaje de regreso de Nueva York a Buenos Aires, también en efectivo, y otros 5.800 dólares por un viaje familiar a Aruba y 8.900 dólares en gastos de hotelería allí. En total, los viajes suman 24.640 dólares.
Sumando esta cifra a la anterior, el movimiento de divisas en efectivo alcanza 349.640 dólares, subrayando que no cuenta con el respaldo documental necesario.
















