Las transferencias corrientes destinadas a ambos sectores pasarían de representar el 0,64% del PBI en 2026 al 0,53% en 2027. La baja de 0,11 puntos porcentuales marcaría, de concretarse, el sexto año consecutivo de reducción del peso de estos subsidios sobre el Producto Bruto Interno.
Medido en dólares y utilizando el tipo de cambio promedio proyectado para cada año, el gasto destinado a estas partidas pasaría de unos US$5.200 millones a aproximadamente US$4.400 millones. El principal ajuste estaría concentrado en energía, especialmente en las transferencias destinadas a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, que disminuirían 0,12 puntos del PBI.
La estrategia presupuestaria apunta a achicar gradualmente la diferencia entre lo que pagan los usuarios y el costo efectivo de abastecimiento. Actualmente, los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires cubren en promedio el 54% de los costos energéticos mediante sus tarifas, mientras que el Estado afronta el 46% restante.
Para avanzar hacia el objetivo previsto para 2027, el esquema contempla tres líneas principales: una actualización del precio mayorista que paga la demanda, una focalización de los subsidios sobre los hogares alcanzados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados y una menor participación estatal en empresas del sector, en el marco del proceso de privatización de ENARSA.
El Presupuesto también prevé cambios según el tipo de usuario. Mientras se reduciría la asistencia destinada a hogares que utilizan gas por red a través del precio mayorista, aumentaría el apoyo para las familias comprendidas en el régimen focalizado y para quienes utilizan garrafas.
En ese sentido, los subsidios al gas y al gas licuado de petróleo (GLP) tendrían un incremento durante 2027. Si se toman en conjunto el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas y el nuevo programa de Garrafas de 10 kilos, que reemplaza al anterior Programa Hogar, las asignaciones pasarían del 0,02% al 0,07% del PBI.
El alcance del ajuste sobre las facturas finales dependerá de la situación de cada usuario. Existen hogares que ya pagan el costo completo de la energía y otros que reciben subsidios que cubren una proporción menor. El esquema proyectado contempla modificaciones en la focalización de la asistencia y en los límites de consumo alcanzados por los subsidios.
Para 2027, el proyecto estima que los usuarios residenciales que no reciben subsidios cubrirán el 94,62% del costo de generación eléctrica. En el caso de los hogares incluidos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados, la cobertura alcanzaría el 64,27%, frente al 25% considerado actualmente.
El régimen focalizado alcanza en la actualidad a 8,8 millones de usuarios de electricidad, 5,2 millones de usuarios de gas por redes y unos 3 millones de hogares que utilizan gas envasado.
El cumplimiento de las metas previstas también estará condicionado por las variables macroeconómicas incorporadas al proyecto. El Gobierno proyecta para 2027 una inflación del 18%, un tipo de cambio nominal de $1.847,6 para diciembre y un crecimiento real del PBI del 4%.
El valor previsto para el dólar supone un incremento nominal del 15,5%, inferior a la inflación proyectada, lo que implicaría una apreciación real por segundo año consecutivo.
La evolución del tipo de cambio resulta relevante para el esquema energético debido a que buena parte del costo del mercado eléctrico mayorista está denominado en dólares, mientras que las tarifas se fijan en pesos. En este marco, una parte del ahorro proyectado en subsidios quedaría vinculada a la hipótesis cambiaria incorporada en el Presupuesto, además de la evolución de los costos y la eficiencia del sistema.
















