Esta información fue proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que también reportó que en el primer cuatrimestre del año, la evolución de ambas canastas fue paralela a la inflación; durante ese período, los precios aumentaron un 12,3%, mientras que la CBA y la CBT tuvieron incrementos del 12,8% y 12,3%, respectivamente.
Al observar la variación interanual, se constató que ambas canastas tuvieron un aumento igual al de la inflación, es decir, del 32,4%.
Luis Caputo, ministro de Economía, destacó en su cuenta de la red social X el resultado de las canastas. “La Canasta Básica Alimentaria (CBA), relevante para el cálculo de la línea de indigencia, registró una variación de 1,1% mensual, la más baja desde agosto del año pasado. Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT) tuvo una variación de 2,5% mensual”, escribió.
El economista Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), explicó que la menor subida de la CBA en abril se debe a que, con el avance hacia la estabilidad, los precios de los alimentos tienden a ajustarse en menor medida que los servicios. Agregó que la CBT continúa aumentando a un ritmo del 2,5% mensual y, bajo esta tendencia, pronosticó que “si el salario informal se sostiene por encima del 4% mensual, la pobreza durante el primer semestre podría reducirse, aunque no de forma significativa, manteniéndose algo por encima del 25% de la población”.
Bautista Santamarina, economista de la consultora Empiria, consideró que los datos son alentadores, pues representan los incrementos más bajos desde septiembre del año anterior. Además, sugirió que es probable que los ingresos familiares se hayan estabilizado o incluso incrementado durante ese mes.
A pesar de que las canastas crecieron a un ritmo inferior al de la inflación, los hogares argentinos aún enfrentan serias dificultades para evitar caer por debajo de la línea de pobreza o indigencia. Según el Indec, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en abril $1.469.768 para no ser considerada pobre y $665.053 para no caer en la indigencia.
Asimismo, un adulto requirió $475.653 en ese mes para evitar ser catalogado como pobre, y $215.228 para no estar en la indigencia.
El Indec determina la CBA con base en las necesidades kilocalóricas y proteicas mínimas que debe cumplir un varón adulto de entre 30 y 60 años con actividad moderada para cubrir sus requerimientos durante un mes. “A su vez, se seleccionaron los alimentos y sus cantidades necesarias para satisfacer estas demandas alimentarias”.















