Un estudio del Monitor de Humor Social y Político, realizado entre el 6 y el 7 de octubre con 800 adultos de más de 18 años en todo el país, revela que solo el 33% de los participantes considera que la situación económica actual es mejor que hace un año, un dato que se mantiene sin cambios desde hace cinco meses. En contraste, un 66% opina que la situación ha empeorado.
Las perspectivas no son mucho más alentadoras, ya que el optimismo ha aumentado del 37% al 38%, pero un 58% cree que la economía irá a peor en el próximo año. Así, el saldo entre respuestas positivas y negativas permanece en terreno negativo, con una diferencia de 20 puntos.
Los niveles de aprobación del Gobierno reflejan esta meseta: la valoración del mismo descendió de 40% a 39% y la desaprobación alcanzó el 60%. Sin embargo, entre los votantes de La Libertad Avanza, este respaldo se mantiene significativamente alto, alcanzando el 82%.
El director del monitoreo, señala que este comportamiento evidencia que las dificultades económicas no han provocado aún un cambio significativo en el panorama político. “A un año de las elecciones, parece que no hay grandes variaciones en lo cotidiano respecto a la percepción de ambos sectores en conflicto. El Presidente conserva la mayor parte de su base electoral, y la oposición, a pesar de los problemas económicos que atraviesa el gobierno, no parece avanzar”, indicó.
La segmentación política revela diferencias marcadas frente al promedio nacional. Entre quienes votaron por La Libertad Avanza en las elecciones de 2025, el 68% considera que la economía está mejor que hace un año, mientras que solo el 30% opina lo contrario. Mirando hacia el futuro, un 78% prevé una mejora en los próximos doce meses, en comparación con un 18% que espera un deterioro.
En la coalición Fuerza Patria, la situación es radicalmente opuesta: solo un 7% percibe una mejora en la situación actual frente a un 93% que siente que ha empeorado. Y cuando se trata de expectativas futuras, solo un 5% cree que la economía mejorará dentro de un año, frente a un 95% que anticipa un empeoramiento.
Los votantes de Provincias Unidas presentan un matiz particular: aunque solo un 9% evalúa positivamente la situación económica actual, un 24% espera una mejora futura. Aunque sigue siendo minoritario, es el sector opositor que menos diferencia presenta entre las evaluaciones presente y futura.
La percepción personal de la economía refuerza esta fragmentación, mostrando que solo el 30% de los encuestados se siente mejor que hace un año, comparado con el 66% que afirma estar en una situación peor. Entre los votantes libertarios, la evaluación positiva asciende al 58%, aunque presenta una baja de tres puntos desde agosto. En cambio, los votantes de Fuerza Patria mantienen un balance claramente negativo.
Otra expresión de esta división se encuentra en las prioridades de los encuestados. Para la mayoría, el costo de los servicios públicos es el principal problema, con un 65% de menciones; seguido por la incertidumbre económica, con un 59%, y los gastos de salud, 57%. Entre los libertarios, la inseguridad y la corrupción kirchnerista son las principales preocupaciones, mientras que en Fuerza Patria, los problemas de los servicios públicos se colocan en el primer lugar.
La polarización también se refleja en la imagen de los líderes. Axel Kicillof obtiene un 37% de imagen positiva y 59% negativa; Javier Milei, un 35% positiva y 62% negativa. Así, el gobernador se ubica dos puntos por encima de la valoración positiva del Presidente, aunque ambos presentan déficits en su imagen.
En la evolución mensual, Milei repunta un punto respecto de agosto, mientras Kicillof experimenta una caída de tres puntos en el último mes.
Ambos líderes son robustos dentro de sus respectivos electorados: Milei tiene una imagen positiva del 77% entre sus votantes, y Kicillof llega al 92% entre quienes votaron Fuerza Patria. Sin embargo, fuera de estos grupos, el apoyo se reduce drásticamente.
Esta situación refuerza la interpretación de D’Alessio: a pesar del desencanto económico y de la dificultad en recuperar la aprobación general, el oficialismo mantiene un fuerte apoyo dentro de su base, y la oposición no logra capitalizar este malestar de manera transversal.
La polarización se extiende incluso a eventos externos. Respecto a las elecciones en Brasil, la respuesta más común fue preocupación (23%), seguida por alegría (20%), esperanza (14%) y sorpresa (12%). Sin embargo, detrás de este promedio hay percepciones opuestas, donde votantes de La Libertad Avanza expresaron más alegría y esperanza, mientras que los de Fuerza Patria mostraron mayor preocupación y decepción.
D’Alessio comentó que “la percepción del impacto de las elecciones primarias brasileñas se inscribe en la grieta que caracteriza casi todas las actitudes políticas en Argentina”. Detalló que para los votantes de Milei, el resultado fue interpretado como una señal esperanzadora, mientras que para la oposición se vio como un indicativo negativo respecto al futuro político.
En resumen, el monitoreo refleja dos fenómenos: la economía no genera mayoritariamente expectativas positivas y la aprobación del Gobierno se mantiene alrededor del 40%. Sin embargo, esta situación no ha logrado alterar la lealtad del electorado libertario ni producir un desplazamiento claro hacia la oposición, manteniéndose las percepciones económicas y las imágenes de los líderes profundamente marcadas por identidades políticas definidas.
















