De acuerdo con el Índice General de Actividad (IGA), la medición privada registró un avance de apenas 0,1% respecto de agosto. Sin embargo, esa recuperación no alcanzó para compensar las caídas previas. Entre enero y septiembre, el indicador acumuló una baja del 0,3% en comparación con el mismo período de 2025.
El informe señaló que el nivel de actividad se mantuvo prácticamente estable durante septiembre, mientras que el balance del tercer trimestre terminó en terreno negativo. La persistencia de estos resultados también plantea dudas sobre la velocidad con la que podría recuperarse la economía en los próximos meses.
Según el análisis, el deterioro de las perspectivas podría retrasar y desacelerar la recuperación. No obstante, las mejoras salariales registradas recientemente podrían contribuir de manera gradual a impulsar el consumo y favorecer una reactivación de la actividad.















