La relación con Caputo
La ausencia de Caputo en el gabinete que encabezó Milei el lunes generó suspicacias. Fuentes cercanas al ministro argumentaron que su falta se debió a problemas de salud, pero se supo que este gesto fue interpretado como una “falta de respeto”, considerando que el economista Alberto Ades, invitado por Milei, estaba presente.
Ades, quien reside en Nueva York desde hace tres décadas, es un abogado argentino con un doctorado en Economía por Harvard y ha ocupado posiciones relevantes en instituciones financieras como BofA Merrill Lynch, Citigroup y Goldman Sachs. Aunque, inicialmente, apoyó al gobierno de Milei, sus recientes críticas hacia ciertas políticas económicas han sorprendido a muchos, y su recomendación de establecer un tipo de cambio más alto contrasta con las posturas defendidas por Caputo y Milei.
En medio de una convalecencia, Caputo justificó su ausencia en la reunión, aunque esa misma noche participó en un programa de streaming oficialista, donde declaró que la llegada del Papa León XIV está generando lo que él denomina “ruido económico”, afectando la percepción del plan económico.
Ese miércoles, al referirse a otros factores que contribuyen al “ruido económico”, mencionó eventos que, a simple vista, podrían parecer triviales, como paros o el Mundial. Sin embargo, su comentario en redes fue notorio: “Tengo un jefe que, de la nada, llegó a presidente de la Nación y, en dos años y medio, cambió la forma de votar de un continente entero. Todo muy normal. ¿Quién no podría haber hecho lo mismo, no?”, lo que generó risas en ciertos sectores de su propio partido, que lo consideraron un intento de congraciarse con Milei tras su desencuentro por el tema de Ades.
La postura de Bullrich
La chispa de tensión no se limita a la relación entre Caputo y Milei. Por su parte, la senadora Bullrich ha sabido marcar distancias con el Ejecutivo. Este miércoles, se presentó ante la Comisión de Acuerdos del Senado para oponerse al pliego de renovación de Susana Pernas como fiscal general ante los Tribunales de Menores de Buenos Aires. A pesar del respaldo de Milei a la fiscal, Bullrich expresó su rechazo, dado que Pernas estuvo involucrada en el caso de Chocobar, a quien Bullrich ha defendido continuamente.
Bullrich hizo pública su decisión: “Voy a votar en contra del nuevo nombramiento de la fiscal Susana Pernas. Esta fiscal pidió cárcel para Chocobar, un policía que se jugó la vida para frenar a un delincuente que había apuñalado a un turista”. Se enfrentó nuevamente a las decisiones del gobierno al afirmar que el rol de la justicia debe ser defender a la sociedad y no proteger delincuentes. Por ello, anunció que votaría negativamente en caso de que su nombramiento llegara al recinto.
Este no es el primer roce que Bullrich ha tenido con la administración de Milei. Ya había cuestionado la continuidad del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, e incluso llegó a descalificar el Presupuesto 2027, además de criticar la intención de retirar el pliego de María Verónica Michelli como jueza federal. En las últimas semanas, la senadora ha elevado su perfil, participando activamente en eventos y enfatizando su compromiso con la continuidad del proyecto de gobierno.
















