El anuncio fue realizado por Juan José Retamero, fundador y CEO de AISA Group, durante una reunión del presidente Javier Milei con empresarios españoles en Madrid, un evento organizado por la Embajada Argentina en España como parte de la gira presidencial. Del encuentro también formaron parte el embajador Wenceslao Bunge Saravia y el Canciller Pablo Quirno, junto a representantes de importantes compañías interesadas en el país.
El nuevo proyecto, conocido como Programa G50, se sumará al RIGI que ya había sido aprobado para el desarrollo de Carbonatos Profundos (DCP), iniciativa autorizada en enero de este año que implica una inversión de 665 millones de dólares y exportaciones proyectadas de 26.500 millones de dólares entre 2030 y 2055.
Con esta segunda propuesta, la empresa busca ampliar considerablemente la magnitud de sus operaciones. El plan tiene como objetivo convertir Gualcamayo en una plataforma de exploración y reposición de reservas, así como en un motor de crecimiento de recursos minerales, lo que permitiría prolongar la vida útil de la operación y desarrollar nuevas áreas en un distrito que abarca aproximadamente 38.000 hectáreas concesionadas.
De acuerdo con lo señalado por la empresa, el Programa G50 contempla un esquema de inversiones progresivas en exploración, desarrollo y producción a lo largo de las próximas décadas. En la primera fase, se prevé acelerar la evaluación de recursos remanentes en un lapso de entre 24 y 36 meses para sumar nuevas onzas de oro al perfil productivo a corto plazo. Simultáneamente, se explorarán nuevos sectores con potencial tanto para oro como para metales industriales.
“Estamos pensando Gualcamayo como distrito, no solo como mina. La oportunidad está en integrar carbonatos profundos, la exploración brownfield y nuevos objetivos para sostener el crecimiento durante décadas”, sostuvo Nicolás Bareta, responsable de la división minera de AISA Group.
El proyecto Carbonatos Profundos se erige actualmente como el núcleo de la estrategia de expansión de la compañía. Se trata de un cuerpo mineralizado que se encuentra por debajo de las antiguas zonas de extracción en Gualcamayo, lo que incluye la edificación de una nueva planta de procesamiento. Según información de la empresa, la operación dispone de 7,1 millones de onzas de oro en recursos y 4,9 millones de onzas en reservas, certificadas bajo estándares internacionales como el NI 43-101 y JORC.
Gabriel Corvo, gerente general de Minas Argentinas, consideró que la aprobación del primer RIGI fue un hito para el proyecto. “Gualcamayo dejó de ser una operación en declive para convertirse en un distrito minero con futuro. Este segundo proyecto busca consolidar una plataforma de crecimiento a largo plazo, que incluye más exploración, más reservas y más oportunidades para San Juan”, expresó.
Desde que adquirió Gualcamayo en 2023, AISA Group afirma haber impulsado un proceso de saneamiento financiero, continuidad operativa, recategorización de recursos y reactivación de la exploración.
Retamero resaltó que el régimen de incentivos fue fundamental para acelerar los planes de inversión. “El RIGI es una herramienta clave para transformar el potencial geológico en inversión efectiva. Nuestra decisión es seguir apostando por la Argentina, por San Juan y por una minería moderna, competitiva y a largo plazo. Gualcamayo demuestra que una mina que parecía cerca de su fin puede revivir con estabilidad macroeconómica y seguridad jurídica para invertir”, concluyó.
Además de AISA Group, en el encuentro con Milei estuvieron presentes ejecutivos de empresas internacionales tales como Urbaser, Ferrovial, Acciona, Grupo Meliá, Naturgy, Prosegur, Platinum Equity y Hutchison Ports BEST, entre otras.
















