Según un informe de Empiria Consultores, elaborado por los economistas Lucas Tettamanti y Bautista Santamarina, las jurisdicciones provinciales registraron un superávit primario equivalente al 0,1% del PBI entre enero y junio, frente al 0,2% obtenido durante el mismo período de 2025. En tanto, el resultado financiero —que contempla el pago de intereses de la deuda— se ubicó en equilibrio, luego del superávit del 0,1% del PBI registrado un año antes.
El deterioro también se refleja en el balance de los últimos doce meses. Para el período comprendido entre julio de 2025 y junio de 2026, la consultora calculó un déficit primario provincial cercano al 0,1% del PBI. En contraste, durante ese mismo lapso, el Estado nacional registró un superávit primario equivalente al 1% del producto.
El relevamiento señala que, de las 24 jurisdicciones del país, 17 tuvieron superávit primario durante el primer semestre y seis registraron déficit. El informe atribuye el retroceso general a la caída de los ingresos, que se redujeron un 1% en términos reales, mientras que el gasto total permaneció prácticamente sin cambios respecto del año anterior.
«A pesar de que el gasto total provincial permaneció inalterado con respecto al año pasado, los ingresos cayeron en términos reales, razón que explica el deterioro del resultado primario frente a 2025», sostuvo la consultora.
Dentro de las erogaciones, el gasto en personal y jubilaciones aumentó un 1% real en ambos rubros, mientras que los recursos destinados a obras públicas disminuyeron un 4%. La estabilidad del gasto agregado, por lo tanto, no alcanzó para compensar la pérdida de ingresos.
La caída de los recursos de origen nacional fue uno de los principales factores detrás del resultado. Estos fondos se contrajeron un 3% en términos reales, en línea con una reducción del 5% en la recaudación durante el semestre. Entre los impuestos coparticipables, el IVA registró una baja del 8%, lo que afectó los recursos que reciben las provincias a través de la distribución de impuestos nacionales.
Los ingresos de origen provincial también mostraron una evolución negativa, con una disminución real del 2% en el conjunto de las jurisdicciones. Sin embargo, el comportamiento fue dispar: solamente siete provincias consiguieron aumentar sus recursos propios.
Neuquén encabezó ese grupo, con una mejora del 8%, seguida por Río Negro, con un incremento del 5%, y Chubut, con una suba del 2%. San Juan y Mendoza también registraron avances, del 1% en ambos casos.
En el extremo opuesto, Misiones y La Rioja sufrieron las mayores caídas de los ingresos propios, con retrocesos reales del 21% y el 13%, respectivamente.
El estudio también incorpora un ranking para evaluar la situación de las cuentas públicas provinciales a partir de cuatro atributos. Sin embargo, la información disponible no detalla cuáles son esos criterios ni los resultados de la clasificación.
Los datos reflejan una mayor presión sobre las finanzas provinciales: con ingresos en retroceso y un gasto que no disminuyó en términos reales, las jurisdicciones consiguieron sostener el equilibrio financiero, pero con un margen fiscal más reducido que el registrado durante el primer semestre del año pasado.
















