El discurso de Cristina Kirchner y la tensión sobre los emergentes frenaron el rebote de los bonos argentinos que se había reflejado en las pizarras en las últimas semanas
Los últimos días por Wall Street, los bonos argentinos venían mostrando un leve pero sostenido alza, que permitieron bajar el riesgo país desde 1650 puntos a niveles más cercanos a los 1.500 puntos. Los títulos más beneficiados habían sido los globales 2038 y 2041, que son los que más cupones pagan a partir del año próximo. Incluso bancos de inversión como Morgan Stanley habían asegurado que era hora de incorporar títulos locales en la cartera, considerando que habían caída exageradamente hasta llevar a precios de default.
Pero algunas novedades impactaron negativamente en las cotizaciones. Los siguientes factores –que mezclaron cuestiones externas y locales- fueron las siguientes: la mayor volatilidad, que golpeó a todos los mercados emergentes y de la cual la Argentina no fue excepción, y sin dudas el discurso de la Vicepresidenta Cristina Fernández del dia 24 de marzo, en un acto conmemorativo por el Día de la memoria.
Sobre todo una fue una frase contundente la que alertó al mercado de bonos: “No tenemos plata para pagar la deuda”.
Las declaraciones cayeron en medio de las conversaciones que el ministro de Economía, Martín Guzmán, había mantenido con la número uno del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, y previo a las reuniones con funcionarios del Tesoro norteamericano. Pero además fue casi al mismo momento que el Presidente, Alberto Fernández, le aseguraba al titular del Banco Mundial que Argentina “honrará sus deudas”. Luego de las palabras de Cristina quedó en duda, por ejemplo, qué pasará con la deuda que vence en mayo con el Club de París, por USD 2.500 millones. Argentina puede solicitar 60 días de gracia. Veremos que pasa.














