Uno de estos colaboradores es Pablo Ciocchini, un amigo de infancia de Adorni en La Plata, quien ostenta el cargo de vicepresidente de Parques Nacionales y anteriormente fue presidente del directorio de la ex agencia Télam. Aunque Parques Nacionales ahora está bajo la gestión de Gustavo Coria, vicejefe de gabinete del Interior, Ciocchini participó recientemente como representante de su organismo en la clausura de la Exposición Rural en Palermo.
Otro nombre en el entramado es Ian Vignale, actual secretario ejecutivo de la jefatura de gabinete y ex miembro del directorio de la extinta Télam, quien ha sido mencionado como beneficiario de un crédito significativo del Banco Nación. Vignale, con un pasado en el Pro de Mauricio Macri, ha visto sus funciones duplicadas en una de las oficinas del salón Martín Fierro de la Casa Rosada tras el ascenso de Ignacio Devitt, quien pasó de secretario de Asuntos Estratégicos a vicejefe de gabinete, manteniendo su asiento en las vitales reuniones de la mesa política. “A veces desde su despacho y el de Devitt nos piden lo mismo”, compartieron desde una repartición pública que prefirió permanecer en el anonimato.
La percepción en el Gobierno indica que tanto Ciocchini como Vignale tendrán un tiempo limitado en sus posiciones, anticipándose a que seguirán los pasos de Aimé Vázquez, la mano derecha de Adorni, quien renunció hace tres semanas pero sigue manteniendo buenas relaciones con el sector de los celestiales, liderado por el asesor Santiago Caputo. Todos ellos esperan alcanzar las oportunidades que ha tenido Javier Lanari, que, de ser secretario de Medios y Comunicación, muy cercano a Adorni, ha conseguido recientemente un lugar deseado en el directorio del Banco Nación.
Entre quienes han marcado la historia se encuentra Santiago Carreras, un dirigente de La Cámpora y gerente de YPF durante el gobierno de Alberto Fernández, quien actualmente se ha vinculado al oficialismo en el club Boca Juniors, presidido por Juan Román Riquelme. Carreras ha encontrado un contraste con funcionarios como Santiago Viola, viceministro de Justicia, que ha sido cuestionado por acudir a ver al seleccionado argentino durante uno de sus partidos en la Copa del Mundo en Estados Unidos. A diferencia de esto, Carreras compartió en sus redes sociales una extensa serie de imágenes de su participación en partidos y entrenamientos del equipo nacional, así como encuentros con exjugadores y figuras como el cantante Andrés Calamaro, acompañado de la presencia del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
“Gracias a Chiqui Tapia compartimos con este grupo que definitivamente quedó en la historia”, manifestó Carreras, quien también ha adoptado un rol de docente de periodismo en la universidad de Lomas de Zamora, sin mencionar las investigaciones judiciales que giran en torno a la dirección de la entidad mayor del fútbol argentino.
Por su parte, el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, combina su labor cotidiana con un monitoreo constante de las actividades de su área en los medios. Recientemente, se mostró sorprendido cuando le informaron que el conocido columnista humorístico Coco Sily había anunciado en su programa que asumiría su puesto “luego de hablarlo con Karina y Javier Milei”.
La broma de Sily, destinada a generar tráfico en las redes sociales, se extendió y muchos empezaron a pensar, incluido un grupo de oyentes, que el ofrecimiento era genuino y que Sily dejaría el ámbito nacional y popular para convertirse en funcionario. “No, nada que ver, Cifelli sigue”, afirmaron riendo fuentes cercanas al secretario de Cultura, una figura habitual en las tertulias culturales y musicales que frecuenta junto a su superior, Karina Milei, descartando cualquier posibilidad de que Sily fuese convocado debido a sus diferencias ideológicas. “Sily cree que nunca lo podrían llamar porque piensa distinto. Eso es algo que harían ellos, no nosotros”, sentenciaron desde el entorno de Cifelli.
Manuela Castañeira, tras tres intentos fallidos de ser candidata a presidenta por el Nuevo Mas, renovó su llamado a la unidad dentro de la izquierda. “Este es el momento en que la izquierda tiene la posibilidad de presentar una alternativa superadora”, declaró la socióloga y dirigente del MAS, instando a la coalición del Frente de Izquierda (FIT), al Partido Obrero y al líder de Autodeterminación y Libertad, Luis Zamora, a iniciar negociaciones para construir una única propuesta electoral para el año venidero.
Sin embargo, el llamado ha suscitado las primeras críticas, ya que Castañeira ha cuestionado el “personalismo” de ciertos dirigentes de izquierda, en clara referencia a la diputada Myriam Bregman, quien cuenta con una imagen notablemente favorable en las encuestas. “No va a prosperar, al igual que los llamados anteriores”, descartó de forma contundente un destacado referente del Partido Obrero, quien interpretó que Castañeira “está abriendo el paraguas porque si cambia la ley electoral, no podrá presentarse como candidata”. Con amigos así, los desafíos parecen aún más complicados.
El ocaso de los exlíderes guerrilleros como Mario Firmenich o Fernando Vaca Narvaja ha llevado a ambos a vivir en un notable ostracismo, uno en el exterior y el otro en la Patagonia. Aún así, las memorias del exlíder del guevarista Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Mario Roberto Santucho, quien perdió la vida hace exactamente medio siglo por el gobierno de facto, continúan vigentes gracias a quienes lo reivindican.
Entre ellos se encuentra Humberto Tumini, un antiguo compañero de armas de Santucho que ha hecho la transición a la política desde el restablecimiento de la democracia en el país. Actualmente, Tumini se encuentra al frente de la organización Libres del Sur y ha recordado a su ex compañero con una emotiva publicación en su cuenta de la red social X. “Rebelde, corajudo, estudioso, inteligente, consecuente, honesto política y personalmente. Hace ya cincuenta años partiste al Olimpo de los héroes de la Patria, pero siempre estarás presente en nuestros corazones. Hasta la Victoria, Roby, compañero, amigo, ejemplo”, escribió Tumini, mostrando nostalgia y una falta de autocrítica en su mensaje.
A través de su cuenta también deja clara su postura política, exigiendo la libertad de Cristina Kirchner, considerando a Libres del Sur, en sus inicios, parte de la coalición kirchnerista, y criticando al gobierno “cipayo” de Javier Milei.
















