El encuentro se realizó en la Casa de Gobierno provincial, donde representantes industriales expusieron sus preocupaciones por las condiciones de contratación y la pérdida de participación en las cadenas de abastecimiento. “Las órdenes de compra hoy son leoninas, muy agresivas”, afirmó Leonardo Brkusic, director ejecutivo del Grupo Argentino de Proveedores Petroleros.
Otro empresario describió las dificultades para conseguir clientes: “Soy un cartonero de bombas, golpeándole la puerta a las mineras para que me compren”. En la misma línea, David Granovsky, presidente de Inquinat, sostuvo que muchas empresas proveedoras no solo dejaron de beneficiarse del crecimiento de la actividad, sino que también redujeron su participación en el suministro de bienes frente al avance de los servicios.
El reclamo cobró mayor visibilidad después de la controversia por la importación de módulos desmontables de China para uno de los proyectos de cobre alcanzados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La discusión se centra en el impacto de los beneficios otorgados a las grandes inversiones sobre la industria nacional y en la posibilidad de que las empresas locales participen de esos proyectos.
En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la realización de rondas de negocios vinculadas con el RIGI para conectar a las empresas operadoras con sus potenciales proveedores. La primera está prevista para el 29 de octubre en Rosario, con la inscripción de 38 empresas y más de 2.300 firmas proveedoras.
Sin embargo, entre los industriales existen dudas sobre la capacidad de estos encuentros para generar contratos concretos. Algunos participantes consideran que las rondas suelen ser más útiles para establecer contactos entre proveedores que para cerrar acuerdos comerciales y cuestionan la flexibilidad del régimen, que permite a las operadoras definir sus condiciones de contratación.
Durante la reunión con Kicillof, también se planteó la necesidad de coordinar una respuesta entre las provincias con mayor desarrollo industrial, como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Brkusic sostuvo que el sector manufacturero no cuenta con suficiente protección dentro del RIGI y propuso abrir conversaciones con las empresas operadoras para revisar la situación.
Por su parte, Elio de Re, presidente de Adimra, advirtió que el 90% de las importaciones vinculadas con el régimen corresponde a productos metalúrgicos, por un valor aproximado de US$100 millones mensuales. Según señaló, se trata de bienes que también se fabrican en el país y cuya importación representa una oportunidad perdida para los proveedores locales.
Frente a estos planteos, Kicillof cuestionó las condiciones del RIGI y sostuvo que el esquema no exige contraprestaciones suficientes. “Un kiosco o una pyme de San Martín paga más impuestos que una gran empresa del sector minero”, afirmó. Como alternativa, destacó el Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas, orientado a promover los encadenamientos productivos y la generación de empleo.
El gobernador también señaló que el crecimiento de determinados sectores no debería excluir al resto de la economía. “No voy a discutir si el sector se acelera gracias al RIGI, aunque no observe grandes novedades, dado que es un sector que ya funcionaba. Pero, si habilitamos el fomento de un sector, ¿por qué no hacerlo con otros?”, planteó.
Como parte de la estrategia provincial para fortalecer a las pymes, Kicillof enumeró iniciativas que incluyen rondas de negocios, participación en ferias y una gira comercial a China. Sin embargo, advirtió que esas acciones enfrentan dificultades para competir con las condiciones macroeconómicas y los incentivos que favorecen las importaciones.
El principal anuncio del encuentro fue la segunda Ronda de Negocios de la provincia de Buenos Aires, prevista para el 1 de diciembre en el Teatro Argentino de La Plata, bajo el lema “Integración con valor agregado bonaerense”. La actividad buscará vincular a empresas de petróleo, gas, electricidad y minería con pymes proveedoras mediante reuniones comerciales entre compradores y potenciales abastecedores.
El evento también contará con stands institucionales, espacios de vinculación y conversatorios sobre el desarrollo de proveedores. La participación será gratuita y ya confirmaron su presencia más de 30 empresas compradoras, entre ellas Pan American Energy, Axion, Pampa Energía, Trafigura, TGS, TGN, Camuzzi, Metrogas, YPF Luz, Transener, Loma Negra y Cementos Avellaneda. También participarán ocho compradoras de Angola, Chile y Perú.
La primera edición, realizada en noviembre de 2025, reunió a 45 empresas compradoras y 204 pymes proveedoras de 42 municipios bonaerenses. Durante la jornada se concretaron 1.010 reuniones comerciales, con un promedio de ocho negocios proyectados y cerca de US$500.000 anuales por cada empresa compradora.
La nueva convocatoria busca ampliar esas conexiones y generar oportunidades para la industria local. En paralelo, el debate sobre el RIGI vuelve a poner en discusión cómo compatibilizar la llegada de grandes inversiones con la participación de las pymes argentinas en las cadenas de valor de los sectores energético y minero.
















