La presentación incluye cuatro pedidos: prohibir nuevas actividades vinculadas con los hidrocarburos, restringir el uso de los datos obtenidos durante las exploraciones, garantizar la preservación del medio marino e impedir que el Reino Unido otorgue nuevos permisos para explotar recursos naturales en la región.
La noticia no provocó una caída inmediata en las cotizaciones de las dos principales compañías involucradas en Sea Lion, la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, aunque sus acciones moderaron las subas registradas durante la jornada.
Este martes, los papeles de Rockhopper avanzaron un 4,2% en la Bolsa de Londres, impulsados por la tensión geopolítica en Irán y la incertidumbre sobre el suministro mundial de crudo a través del Golfo Pérsico. Sin embargo, después de que se conociera la solicitud argentina, las ganancias se redujeron respecto del alza del 12% registrada durante la mañana. La acción alcanzó un máximo intradiario de 57 libras esterlinas y cerró en 52,60 libras, al finalizar la rueda londinense, a las 13 horas de la Argentina.
El aumento del precio internacional del petróleo también contribuyó a la recuperación del sector. Durante octubre, el crudo acumuló una suba cercana al 8%, hasta ubicarse en torno a los USD 106 por barril para el Brent del Mar del Norte, en contratos con vencimiento en diciembre.
Navitas Petroleum, por su parte, llegó a subir un 9,4% durante la mañana en la Bolsa de Tel Aviv, hasta los 12.000 shéquels israelíes por acción. Al cierre, el incremento se moderó al 6,7%, con un precio de 11.830 shéquels, a las 12:25 horas de la Argentina.
La decisión argentina de avanzar con nuevas restricciones llegó después de que venciera el ultimátum de dos semanas otorgado al Reino Unido para impedir las actividades relacionadas con Sea Lion, proyecto que Navitas y Rockhopper desarrollan en la Cuenca Malvinas Norte.
El 2 de octubre, Halliburton, compañía estadounidense que brinda equipos y apoyo operativo a empresas petroleras, comunicó que ni ella ni sus subsidiarias continuarían participando en actividades de exploración o producción en las Islas Malvinas o sus alrededores. La firma explicó que había sido informada por las autoridades argentinas sobre la existencia de nueva legislación civil y penal vinculada con la explotación de recursos naturales en la región sin autorización de Buenos Aires.
Tres días después, el 5 de octubre, las acciones de Rockhopper se desplomaron cerca de un 20% en la Bolsa de Londres.
Durante las últimas seis semanas, el Gobierno argentino incrementó la presión sobre las compañías que operan en las islas. Entre las medidas impulsadas figura un proyecto de ley para modificar el régimen de sanciones vigente desde 2011, con el objetivo de establecer reglas más estrictas y penalidades más severas para empresas, accionistas y proveedores.
El 3 de septiembre, el presidente Javier Milei había anticipado, durante una cadena nacional, que aumentaría las sanciones contra las petroleras que desarrollan actividades en las Islas Malvinas. Desde entonces, las acciones de Rockhopper acumulan una caída del 33%, mientras que las de Navitas retrocedieron un 11,5%.
Navitas, que cotiza en Tel Aviv, posee el 65% del proyecto Sea Lion, mientras que Rockhopper tiene el 35% restante. Las reservas probadas y probables del yacimiento se estiman en 314 millones de barriles de petróleo, según un informe de Netherland, Sewell & Associates.
La primera fase de explotación se desarrollará mediante la unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga Aoka Mizu, propiedad de la compañía neerlandesa Bluewater Energy Services.
Una segunda etapa del proyecto en la Cuenca Malvinas tiene prevista su decisión final de inversión para 2028. Para esa fase, Navitas adquirió en agosto la unidad flotante OSX-1, con el objetivo de comenzar la producción en 2030, según informó Rockhopper.
De acuerdo con la compañía británica, la operación conjunta de ambas unidades podría elevar la producción de Sea Lion hasta los 180.000 barriles diarios. Además, Rockhopper señaló que una ampliación de capital mediante la cual recaudó USD 200 millones garantiza el financiamiento del proyecto hasta mediados de 2028.
















