“Estamos viviendo un sistema económico distinto al de los últimos 80 años y eso genera ganadores y perdedores. Los perdedores no se quedan mudos y callados”, expresó el director general de la Fundación Libertad y Progreso.
En conversaciones radiales, Etchebarne señaló que, a pesar del intenso ruido político de las recientes semanas, los indicadores financieros no han evidenciado un deterioro de la confianza. Destacó la evolución del riesgo país, la estabilidad del tipo de cambio, la adquisición de reservas por parte del Banco Central y la disminución de las tasas de interés.
“El riesgo país, que es el mejor reflejo de si está mejorando o empeorando la confianza, mejoró notablemente. Estamos alrededor de los 400 puntos, habiendo bajado más de 2600”, afirmó.
El economista también explicó que el programa oficial ha logrado navegar un contexto internacional complicado sin provocar sobresaltos en el plano local, mencionando la volatilidad de los mercados, el aumento del precio del petróleo y los conflictos geopolíticos.
“En el medio hubo una guerra internacional y un aumento importante en el precio del petróleo, pero en Argentina no pasó nada. El tipo de cambio ha permanecido tranquilo”, comentó.
Etchebarne enfocó su análisis en la normalización financiera y aseguró que el Banco Central ha podido recomponer sus reservas en los últimos meses. Según sus declaraciones, la autoridad monetaria adquirió 10.700 millones de dólares, y la estructura de tasas comenzó a mostrar una fuerte corrección respecto a niveles anteriores.
“El Banco Central compró 10.700 millones de dólares en reservas; no está vendiendo, sino comprando. Las tasas de interés han caído drásticamente, ubicándose cerca del 20% anual, con una expectativa de inflación para los próximos 12 meses en torno a ese mismo porcentaje”, explicó.
Consultado sobre el aumento de la morosidad entre las familias y las dificultades que aún afectan sus ingresos, el economista relacionó en parte ese deterioro con el incremento de las tasas durante el proceso de ajuste. Sin embargo, consideró que la situación podría cambiar con la reducción del costo financiero.
“La morosidad comenzó el año pasado debido al fuerte aumento de la tasa de interés. Durante un período, las tasas se dispararon y muchas personas que tenían deudas no pudieron sostener sus pagos”, especificó.
Para Etchebarne, la reducción del costo del crédito representa una oportunidad para recuperar la capacidad de pago y fomentar la actividad económica. “Ahora las tasas han caído del 100% al 20%. La refinanciación se está llevando a cabo con tasas mucho más bajas y está empezando a aparecer el crédito en dólares”, señaló.
Proyectó un aumento en el consumo durante la segunda mitad del año, aunque aclaró que la recuperación dependerá más del financiamiento y la inversión que de la dinámica del tipo de cambio. “El consumo no depende exclusivamente del tipo de cambio; está relacionado con el crédito, con tasas de interés bajas y porque la actividad económica comienza a crecer nuevamente gracias a la inversión”, afirmó.
Etchebarne también desestimó las críticas sobre un supuesto atraso cambiario y una excesiva dependencia de sectores como Vaca Muerta. A su juicio, el enfoque del programa oficial se centra en reducir cargas sobre las actividades productivas y eliminar subsidios a sectores que no generan crecimiento genuino.
“El programa que tiene este gobierno, a diferencia de los anteriores, le saca el pie encima al sector productivo y corta los subsidios al sector improductivo”, aseveró.
El economista argumentó que el cambio de modelo exige contemplar el mercado externo como un aspecto fundamental para la economía argentina. En este sentido, apuntó que la reducción de impuestos y regulaciones sobre el sector productivo puede acelerar la expansión de las exportaciones. “Una vez que comenzás a disminuir impuestos al sector productivo, ese sector despega. Y el sector productivo es exportador: el mercado no se limita a los 47 millones de argentinos, sino que se expande a nivel mundial”, resaltó.
En otra parte de la entrevista, Etchebarne valoró la incorporación de Adrián Ravier al Gobierno, resaltando su gran conocimiento y la claridad con la que expone sus ideas.
Finalmente, previó un segundo semestre del año con menor inflación, más crédito y un dinamismo creciente en las inversiones. “La inflación está bajando. Pronosticamos un 2,1% y se confirmó. Ahora estamos considerando que podría disminuir de 2 en junio”, concluyó. También mencionó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones podría convertirse en un motor importante para la actividad económica. “Se han registrado 121.000 millones de dólares en inversiones en el RIGI. Eso impulsará la economía”, concluyó.
















