En una entrevista radial, el dirigente del PRO señaló que la controversia en torno a Adorni ha impactado negativamente en la capacidad del oficialismo para abordar otros temas en la agenda pública y promover iniciativas legislativas.
“El caso Adorni está complicando al Gobierno”, manifestó Macri, aunque rápidamente se distanció de cualquier demanda de remoción. “Yo no le voy a decir al Presidente cómo debe organizar su equipo”, enfatizó. El alcalde porteño opinó que el conflicto en torno al jefe de Gabinete se ha convertido en un obstáculo político para la Casa Rosada.
“Es muy difícil imaginar que el Gobierno hoy pueda aprobar un paquete de leyes como el que logramos en la Ciudad esta semana en medio de este tema”, comentó. Al mismo tiempo, solicitó una pronta resolución de la situación para evitar que continúe condicionando la agenda pública.
Macri criticó el caso Adorni. “Lo que sí espero es que se resuelva rápido y que no le hagamos el caldo gordo a varios especuladores políticos, que también buscan aprovechar la ocasión y que en el pasado han mostrado una falta de transparencia y respeto hacia las instituciones”, añadió.
El jefe de Gobierno defendió la independencia de cada administración para formar sus equipos de trabajo. Por ello, evitó pronunciarse sobre la permanencia de Adorni y argumentó que corresponde al presidente Javier Milei explicar las razones de la designación de cada funcionario. “Cada gobernador define su equipo y justifica por qué cada funcionario ocupa su posición”, resumió.
Más allá de la controversia nacional, Macri subrayó la mejora en la relación política entre el PRO y La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires. “Hoy la relación con La Libertad Avanza es mucho mejor que antes”, afirmó. Según explicó, el vínculo se ha fortalecido gracias al conocimiento mutuo y a una convivencia política más armoniosa en la Legislatura porteña.
“Las relaciones han ido madurando, nos hemos ido conociendo y ellos también están observando nuestra gestión”, indicó. Además, reafirmó su apoyo al rumbo general de la administración nacional: “Soy de los que quieren que al Presidente le vaya bien. No deseo que le vaya mal”.
El jefe de Gobierno aprovechó la ocasión para contrastar el escenario nacional con la dinámica de la Legislatura porteña. Destacó en particular la aprobación de la ley de financiamiento para la futura Línea F del subte, proyecto que recibió el apoyo de casi todos los sectores políticos.
Detalló que la normativa obtuvo el respaldo de 56 o 57 legisladores, con apenas un voto en contra. Para Macri, este resultado evidencia que se pueden alcanzar consensos amplios cuando existe voluntad política y una agenda común.
El mandatario también enumeró algunas de las leyes recientemente aprobadas en la Ciudad, entre las que mencionó la ley “antitrapitos”, una iniciativa de desregulación promovida por legisladores libertarios, así como un programa destinado a ayudar a las familias con problemas de deuda.
En relación a este último aspecto, destacó que la propuesta inicial fue planteada por el espacio de Leandro Santoro y posteriormente se trabajó junto al Banco Ciudad para convertirla en una herramienta de financiamiento para hogares con deudas de hasta $6 millones y una tasa máxima del 35%.
Macri subrayó la importancia de la norma que incrementa las sanciones contra los cuidacoches ilegales. Según argumentó, las multas hasta ahora eran insuficientes para disuadir esta actividad y muchos infractores ignoraban las sanciones.
Con la nueva legislación, la Ciudad podrá imponer detenciones de hasta 60 días en casos de conductas extorsivas. “Vamos a poder terminar con esta mafia”, subrayó.
Finalmente, apuntó que las denuncias de los vecinos, junto a cámaras con audio y operativos de agentes de civil, serán herramientas cruciales para comprobar las amenazas y los cobros compulsivos que a menudo ocurren en eventos masivos y en zonas gastronómicas de barrios como Palermo y Villa Crespo.
De este modo, mientras se abstiene de involucrarse directamente en la permanencia de Adorni, Macri dejó claro que considera que la controversia sobre el jefe de Gabinete es uno de los principales problemas políticos que enfrenta actualmente el Gobierno nacional.















