A través de los decretos 406, 407, 408 y 409/2026, publicados en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo ha avanzado en la aplicación de nuevas herramientas orientadas a simplificar procedimientos, digitalizar procesos y modernizar varios aspectos relacionados con la documentación laboral.
Una de las novedades más destacadas es la implementación de un nuevo modelo de recibo de sueldo, el cual incluirá información más detallada sobre los costos vinculados a cada puesto de trabajo. Esta iniciativa tiene como objetivo que tanto los empleados como las empresas dispongan de una visión más exhaustiva acerca de los elementos que intervienen en una relación laboral formal, diferenciando la remuneración bruta, las deducciones, los aportes y contribuciones, así como el salario neto que recibe efectivamente el trabajador.
La reglamentación introduce un rediseño del recibo de haberes para aumentar la transparencia en todos los conceptos económicos que involucra una relación laboral. El nuevo formato presentará la información de forma organizada, permitiendo identificar qué montos corresponden al salario del trabajador y cuáles son asumidos por el empleador en cumplimiento de obligaciones legales y convencionales.
“Ahora el recibo de sueldo tendrá que detallar obligatoriamente el costo total que abona el empleador por cada puesto laboral, permitiendo en una simple lectura en cascada saber cuánto de lo que paga el empleador recibe finalmente el trabajador. Todo aquello que le sacan al trabajador quedará registrado, explicitado y hecho visible”, afirmó un funcionario en una comunicación en redes sociales.
El nuevo esquema estará estructurado en cuatro secciones. La primera incluirá los datos del trabajador y del empleador, como nombre, CUIL, categoría laboral, convenio colectivo aplicable y período liquidado.
El segundo apartado reflejará el costo laboral total asumido por la empresa. En esta sección, se detallarán las contribuciones patronales y otros conceptuales que, aunque no forman parte del salario recibido por el trabajador, representan un gasto directo para el empleador.
“Se detallarán todas las contribuciones que realiza el empleador sin importar el destino, incluyendo por primera vez un sinceramiento total de los costos que se destinan no solo a los organismos nacionales de seguridad social, sino a sindicatos, federaciones y otras entidades que reciban fondos del trabajador”, explicó el funcionario.
Entre las contribuciones mencionadas se incluyen las destinadas a la obra social, al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) y a las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART).
El tercer bloque mostrará el desglose de la remuneración bruta del trabajador, abarcando todos los conceptos salariales que forman parte de la liquidación mensual, como sueldo básico, antigüedad, horas extras, bonos y complementos. Además, el recibo deberá reflejar de manera clara el salario neto, es decir, el monto final que efectivamente recibe el trabajador tras las deducciones pertinentes.
“En el último espacio se incluirá una representación gráfica de la cuña fiscal y sindical. Se expone de forma clara cuánto se recauda por encima del sueldo neto y a dónde fluye exactamente ese dinero. Con esto queda completamente transparentado el sistema: ahora el ciudadano sabe a dónde va el fruto de su trabajo”, describió el funcionario.
Asimismo, la normativa promueve el uso de herramientas digitales para la emisión, conservación y consulta de estos recibos, facilitando su acceso y reduciendo el uso de documentos en papel.
“La imagen muestra cómo deberá ser el formato a utilizar en los nuevos recibos. Para el trabajador es una forma de conocer cuánto le retienen; debe utilizar esta información para defender su salario”, concluyó el ministro.
El paquete normativo fue firmado por las principales autoridades del Gobierno. Uno de los ejes centrales de la reforma es la intensificación de la digitalización de los procedimientos laborales, fomentando el uso de sistemas electrónicos para registrar documentación, gestionar trámites y certificar diversos aspectos vinculados al empleo.
Dentro de este proceso de modernización, los certificados médicos por enfermedad o accidentes adoptarán un formato predominantemente digital. Las prescripciones que indiquen reposo deberán emitirse a través de plataformas autorizadas y respaldadas por profesionales acreditados.
En caso de disparidad entre el diagnóstico presentado por el trabajador y la evaluación del control médico de la empresa, se podrá recurrir a juntas médicas oficiales para resolver la situación.
La normativa también refuerza los controles sobre homologaciones de acuerdos de desvinculación, asegurando el respeto de los derechos estipulados por la legislación laboral vigente.
En materia previsional, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) implementará un sistema informático para informar sobre el inicio y finalización de los trámites jubilatorios, facilitando a los empleadores la gestión de la continuidad o extinción de los vínculos laborales.
La reforma incluye la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), diseñado para colaborar en el financiamiento de indemnizaciones laborales. Este sistema operará a través de fondos comunes de inversión, donde cada empleador dispondrá de cuentas individualizadas para acumular recursos destinados a afrontar futuras obligaciones indemnizatorias.
Además, se establece que la responsabilidad del cálculo de los montos indemnizatorios seguirá siendo exclusiva de la empresa, y se prevé una reducción de contribuciones patronales equivalente al aporte al FAL.
Las disposiciones para el uso de servicios eventuales simplifican procesos y abren la puerta a un marco más accesible para la incorporación de trabajadores bajo esta modalidad.
Las asociaciones sindicales también estarán sujetas a cambios, que incluyen una mayor proporcionalidad entre el número de dirigentes y la cantidad de afiliados. Para verificar esta representación, se habilitarán controles mediante cruces con registros públicos, incluyendo el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
A su vez, se establecen nuevas normativas para el funcionamiento sindical dentro de las empresas, permitiendo a los trabajadores impulsar la creación de sindicatos cuando acrediten representación efectiva.
El texto también aclara qué sucede ante cambios en el sindicato con personería gremial, garantizando la protección posterior correspondiente a los delegados.
Por último, las plataformas digitales de reparto y transporte de personas quedarán excluidas de la Ley de Contrato de Trabajo bajo el régimen de la reforma, con la Secretaría de Transporte actuando como autoridad reguladora específica para ese sector. Los jubilados y pensionados que perciben sus haberes a través de ANSES podrán consultar y descargar sus recibos de sueldo en línea, sin necesidad de acudir a las oficinas del organismo, al hacerlo mediante la plataforma correspondiente.















