Marcó del Pont señaló que Milei “siempre destila odio y descalificación”. Según indicó, el discurso del mandatario contenía “cifras estrafalarias que nadie entiende, con injurias, con falsedades” y “enormes inconsistencias”. En una conversación con la periodista Nuria Am en Radio del Plata, afirmó que “los argumentos que presenta son absolutamente falaces” y que lo que el Presidente denomina como un “robo” fue, en realidad, un proceso de desendeudamiento.
Al respecto, aclaró dos aspectos clave. En primer lugar, rechazó la afirmación de Milei sobre una supuesta “falsificación de dinero” y enfatizó que, por ley, el Banco Central tiene la facultad de emitir la moneda nacional. En segundo lugar, defendió el uso de reservas para saldar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante el gobierno de Néstor Kirchner, decisión que afirmó haber respaldado como diputada nacional. Recordó que se destinaron “un poco más de 9.000 millones de dólares”, lo que consideró como el inicio del proceso de desendeudamiento que dejó a Argentina “absolutamente desendeudada”.
Además, subrayó que “el Banco Central es parte del Estado Nacional” y criticó que el Presidente “habla como si fuera una cosa aparte”. En esta línea, explicó que el Estado “se desendeudó con los acreedores internacionales y se endeudó con el Banco Central”, lo que significó un aumento de la deuda “intrasector público”, un mecanismo que calificó como “virtuoso” porque permite reducir las tasas de interés y evitar “la psicopateada, los costos y los condicionantes que siempre impone el mercado financiero o el mismo Fondo”.
Por otra parte, la ex funcionaria destacó que “cuando arranca el gobierno de Macri, encontramos un país completamente desendeudado. Ellos mismos lo admiten en el acuerdo que firman con el Fondo Monetario, donde se reconoce que teníamos una deuda en relación al Producto bajísima, situación que rápidamente aprovecharon para volver a endeudarse”.
También aseguró que “este presidente está enfermo de odio” y consideró “grave” la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que impulsa el Gobierno, ya que, a su juicio, le resta al organismo “enormes facultades” para intervenir en asuntos que afectan a consumidores endeudados y a pequeñas y medianas empresas con dificultades de acceso al crédito.
En este sentido, explicó que el objetivo de regresar a la Carta Orgánica de la convertibilidad y al “objeto único” implica renunciar a herramientas para regular temas como los costos de las tarjetas de crédito, las tasas que se abonan por plazos fijos o la dirección del crédito hacia sectores considerados prioritarios.
“Parece una cuestión muy técnica cambiar el mandato del Banco Central. Por supuesto que es loable que se priorice la estabilidad de precios, pero eso no significa que se desenganche de la realidad del mundo de la producción y del trabajo”, sostuvo, acotando que muchos bancos centrales en el mundo incluyen esos objetivos en sus mandatos.
Recordó que la reforma de la Carta Orgánica de 2012 no alteró la condición de autonomía del Banco Central ni la prohibición de recibir instrucciones del Poder Ejecutivo. También resaltó que se mantenía el mandato de seis años para el presidente de la entidad, lo que lo hacía independiente del ciclo presidencial. Según expresó, la nueva iniciativa busca “agravar la posibilidad de remoción”, aspecto que calificó como “una barbaridad” y que dijo que podría no prosperar.
Sobre la posibilidad de que el Banco Central financie al Tesoro, comentó que debe mantenerse como una herramienta con límites, tal como lo establece la ley mediante los adelantos transitorios, que deben ser devueltos en un plazo de doce meses.
Subrayó que ese mecanismo permitió durante la pandemia financiar la adquisición de vacunas y respiradores, así como el pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y la Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP). “Ahí sí hubo una emisión para cubrir este tipo de gastos”, indicó. En esta línea, rechazó la afirmación de Milei sobre que “se emitió para la alta política”.
Finalmente, cuestionó la perspectiva de Milei respecto a las causas de la inflación. Aunque reconoció que la emisión puede generar presiones en ciertas circunstancias, afirmó que el fenómeno “es mucho más complejo” y que “fundamentalmente está vinculado a lo que suceda con el dólar”.
“Se descontrola el dólar y se desata la inflación. Y de hecho, lo están haciendo ahora: ¿por qué tienen el dólar anclado? Porque toda la política está orientada a mantener el dólar como un ancla de la inflación, en un contexto muy restrictivo de la política monetaria”, concluyó.














