La provincia dispuso esta convocatoria a través del Decreto 1436, firmado por el gobernador Alfredo Cornejo y ratificado por el Estado nacional. El propósito de esta licitación es inaugurar una nueva fase para el complejo, concentrándose en la modernización de las instalaciones, la recuperación de su capacidad de generación y la atracción de inversiones.
Jimena Latorre, ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, destacó que la licitación permitirá elegir a un operador que cuente con la capacidad técnica y financiera necesaria para emprender un proyecto a largo plazo. “El objetivo es modernizar un activo estratégico para Mendoza, recuperar su potencial de generación e incorporar nuevas inversiones que fortalezcan la seguridad energética y el desarrollo de la provincia”, afirmó.
El Decreto provincial 1436 aprobó la documentación técnica, legal y ambiental que se integrará al proceso licitatorio. Este paquete incluye pliegos de bases y condiciones, anexos y un Data Room.
Por su parte, el Gobierno nacional avaló la información contenida en el decreto provincial y formalizó la licitación pública nacional e internacional para la concesión de generación eléctrica, conforme a la Ley 15.336.
El diseño conjunto de la licitación refleja la distribución de competencias entre ambas administraciones. Mientras que los activos del complejo y el derecho al uso del agua permanecen bajo la jurisdicción provincial, la concesión de generación eléctrica corresponde al ámbito nacional.
En consecuencia, la licitación será gestionada de manera coordinada entre Mendoza y la Nación. Según se conoció, todos los actos emanados del Estado nacional durante este proceso deberán contar con la conformidad de la provincia, que estará presente en todas las etapas del mismo.
En el ámbito provincial, la licitación contempla la venta y transferencia del 100% de las acciones de Hidroelectricidad Mendocina SA (HEMSA), sociedad constituida bajo la Ley Provincial 9486.
HEMSA será la concesionaria del sistema por un plazo de 30 años a partir del viernes 31 de julio. La adjudicación deberá ser ratificada posteriormente por la Legislatura de Mendoza.
El proceso contará con una Comisión Evaluadora de Ofertas compuesta de manera equitativa por representantes de la Provincia y del Estado nacional, que será responsable del análisis de las propuestas presentadas.
La adjudicación solo se concretará cuando coincidán las decisiones de ambas jurisdicciones. Mendoza tendrá que adjudicar las acciones de HEMSA, mientras que el Estado nacional deberá otorgar la concesión de generación eléctrica.
La licitación se lleva a cabo tras la finalización de las concesiones que durante años estuvieron bajo la gestión de operadores privados. Esos contratos habían sido prorrogados de forma transitoria para asegurar la continuidad del servicio hasta la implementación de un nuevo esquema administrativo.
Esta nueva fase busca consolidar un modelo que refuerce el control provincial sobre el uso del agua y mejore las condiciones de explotación hidroeléctrica. El Gobierno mendocino aspira a obtener mejores cánones, regalías y mayores ingresos para la provincia.
Como parte del proceso, Nihuil IV será incorporado de forma definitiva al esquema general del complejo, lo que permitirá que las cuatro centrales hidroeléctricas operen bajo un único modelo de operación, mantenimiento e inversiones.
Esta unificación facilitará una planificación integral para la recuperación del sistema, que sufrió daños importantes por un aluvión ocurrido en enero de 2025. La futura administración tendrá la responsabilidad de llevar a cabo obras para rehabilitar equipos, modernizar instalaciones y mejorar la confiabilidad operativa.
Los Nihuiles consta de tres represas, cuatro centrales hidroeléctricas y un dique compensador. Su ubicación en el río Atuel lo convierte en un activo significativo para la generación eléctrica y la gestión de un recurso vital como lo es el agua.
Con una capacidad instalada cercana a 290 MW, el complejo es parte de la infraestructura energética clave de Mendoza y del sistema hidroeléctrico nacional. La nueva concesión busca restaurar su potencial de generación y organizar las inversiones necesarias para la próxima etapa del proyecto.
La apertura de esta licitación representa, por lo tanto, un paso importante en la redefinición del esquema operativo de Los Nihuiles. Tanto la Provincia como la Nación se esfuerzan por seleccionar un operador capaz de garantizar la continuidad del servicio, llevar a cabo inversiones y mejorar el rendimiento de un complejo hidroeléctrico esencial para San Rafael y el sistema energético mendocino.
















