El entendimiento permitió además desactivar las medidas de fuerza que estaban previstas para este martes. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) decidió suspender el paro y la movilización que había convocado frente a la sede central de la obra social.
La recomposición salarial se aplicará de manera escalonada durante el segundo semestre del año. El esquema contempla una suba del 2,4% correspondiente a junio, del 2,2% en julio, del 1,9% en agosto, otro 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre.
Los incrementos correspondientes a junio, julio y agosto serán abonados de manera retroactiva junto con los salarios de septiembre. El acuerdo alcanza tanto al personal de planta permanente como a los trabajadores contratados.
A este esquema se suma un bono extraordinario de $180.000, que será abonado en cuatro cuotas de $45.000 cada una entre septiembre y diciembre.
El secretario general de ATE Nacional y trabajador del PAMI, Rodolfo Aguiar, señaló que con la actualización el ingreso promedio de los empleados del organismo en todo el país superará los $2.200.000. También indicó que los trabajadores de las provincias patagónicas percibirán un adicional por zona y que quienes ocupen cargos jerárquicos podrán superar los $3.000.000 de ingresos.
Aguiar consideró que el acuerdo permite recomponer parcialmente los salarios luego de varios meses sin negociaciones paritarias y de un período de congelamiento salarial dentro del organismo. Sin embargo, sostuvo que la mejora resulta insuficiente para recuperar la pérdida de poder adquisitivo registrada por los trabajadores.
Pese a esa evaluación, ATE resolvió levantar las medidas de fuerza previstas para este martes como un gesto de buena fe y planteó la necesidad de una nueva convocatoria paritaria. El objetivo, según el gremio, será continuar con la recuperación del poder de compra de los salarios.
En las negociaciones también participaron la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (Appamia) y la Unión de los Trabajadores del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (UTI).
Por parte del PAMI intervino Verónica Pérez, recientemente incorporada como coordinadora ejecutiva del organismo. Su llegada había sido presentada la semana anterior por un asesor presidencial vinculado al área de Salud.
Con el acuerdo alcanzado, el organismo y las organizaciones sindicales establecieron una recomposición salarial progresiva hasta diciembre y dejaron en suspenso las medidas de fuerza previstas por los trabajadores.
















