Este mediodía, en kayaks y botes inflables, la columna “Juana Azurduy” de la Séptima Marcha por la Soberanía al Lago Escondido llegó hasta el muelle de la casa del británico Joe Lewis. Allí desembarcaron, entre muestras de alegría y abrazos tras completar la travesía de tres días por el intrincado camino que involucra trayectos a pie y en bote. No se conocieron incidentes, aunque una mujer que arrastraba una herida de la travesía debió ser evacuada en una ambulancia que ingresó por el camino privado de la estancia.
Javier Milei y las controversias políticas en su gobierno
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