La UTEP busca votar un nuevo plan de lucha centrado en cuatro puntos clave: la continuidad, el aumento y nuevas altas del Salario Social; la restitución de alimentos en los comedores y merenderos; apoyo a las unidades productivas y la reactivación de obras de infraestructura en los barrios populares.
La acción de hoy se lleva a cabo bajo la consigna “Trabajo sin salario es esclavitud“. Esta jornada cuenta con la participación unitaria de la UTEP, donde se agrupan organizaciones como el Movimiento Evita, Barrios de Pie y el Movimiento de Trabajadores Excluidos, junto con grupos de izquierda como Territorios en Lucha y el Bloque Piquetero. Los organizadores describen la situación social actual como “una emergencia social desbordante”.
Asimismo, hoy las Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) se movilizan hacia Plaza de Mayo en el marco de una Jornada Nacional de Protesta “contra el ajuste de Milei” y la reforma laboral.
Johana Duarte, secretaria gremial de la UTEP, expresó las urgencias que motivan esta movilización: “Este 9 nos concentramos en todas las dependencias de la Secretaría de Trabajo del país para exigir la paritaria urgente para los trabajadores más humildes, aumento urgente del Volver al Trabajo —congelado en $78.000 desde que asumió Javier Milei— e incorporación inmediata de los trabajadores de la economía popular que no perciben su salario”. Duarte señaló que, en Argentina, hay cerca de 11 millones de trabajadores que podrían acceder a este salario, aunque actualmente solo 930.000 lo reciben. “La situación social en los territorios es incontenible, hoy ya familias de los barrios populares solo comen algunos días de la semana”, alertó.
Desde la UTEP destacan que el estrangulamiento financiero a las cooperativas, el congelamiento de ingresos en medio de la inflación y la paralización de las obras de urbanización responden a decisiones políticas encaminadas a transferir recursos desde los sectores más vulnerables hacia grandes corporaciones.
Silvia Saravia, representante nacional de Libres del Sur, que forma parte de Territorios en Lucha, también se pronunció afirmando que las organizaciones están en un estado de alerta permanente: “Vamos a realizar asambleas frente a la Secretaría de Trabajo y a las oficinas de empleo de las diferentes provincias, porque hasta que no se resuelva la cuestión de fondo de Volver al Trabajo la incertidumbre es extrema para casi un millón de personas”. Además, presentó datos de un estudio realizado en barrios populares de la provincia de Buenos Aires: el 86% de los hogares enfrenta un estrés económico, el 77% de las familias ha tenido que dejar de consumir lácteos, carnes, verduras y cereales por falta de dinero, y 4 de cada 10 familias han reducido sus comidas para poder saldar deudas. El informe también revela que 8 de cada 10 jubilados afirman que su pensión no es suficiente para alimentarse, y que el 66% de las familias ha eliminado comidas de su dieta.
La UTEP resalta que ha logrado detener intentos de despidos masivos y mantener el programa Volver al Trabajo, uno de los dos programas que reemplaza a Potenciar Trabajo. Sin embargo, advierte que el ajuste contra los sectores más vulnerables continúa. La organización destaca que la economía popular surgió para garantizar un mínimo de derechos a millones de personas que están fuera del mercado formal, y el congelamiento del salario en $78.000 desde el inicio del gobierno de Milei representa una pérdida efectiva de poder adquisitivo frente a la inflación.
En paralelo, las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) se agrupan este martes hacia Plaza de Mayo en el marco de una Jornada Nacional de Protesta organizada por las centrales sindicales. La concentración en la Ciudad de Buenos Aires está programada para las 13 horas en Piedras y Avenida de Mayo, donde marcharán hacia la plaza, concluyendo con la “Semana de ayuno para el despertar de las conciencias” promovida desde el 2 de junio por Adolfo Pérez Esquivel y la Mesa Ecuménica por la Democracia, la Vida y el Bien Común. El cierre de la jornada incluirá un acto unitario frente al Ministerio de Economía. Las demandas de las CTA incluyen la derogación de la Ley de Modernización Laboral, salarios y jubilaciones dignas, así como un rechazo al ajuste en salud y educación.
Esteban “Gringo” Castro, ex secretario nacional de la UTEP y figura destacada entre quienes han estado en ayuno frente a la Casa Rosada, enfatizó que las repercusiones del programa económico de La Libertad Avanza son cada vez más impactantes para amplios sectores de la población. En este contexto, subrayó: “El gobierno no para de ajustar, no hay límite para el ajuste. Los salarios siempre van por debajo de la inflación y no hay límite para el ajuste”.
Además, apuntó que el incessante aumento de tarifas y el encarecimiento de productos básicos afectan en gran medida a las comunidades más vulnerables. “La mejor estrategia para que el salario te rinda es contar con alimentos asequibles y, desde luego, tarifas accesibles. Son todas cosas que no tiene nuestro pueblo”, manifestó.
El dirigente social también explicó que “la precarización afecta todos los aspectos de la vida. Debes realizar dos, tres o cuatro trabajos para poder sobrevivir”.
















