Después de más de una década de expansión de Vaca Muerta, que permitió revertir el déficit comercial energético y ampliar las exportaciones de hidrocarburos, la atención de la industria comienza a dirigirse hacia otras formaciones. Palermo Aike, ubicada en la Cuenca Austral, aparece como una de las principales alternativas para ampliar la producción no convencional del país.
Con una superficie superior a los 12.000 kilómetros cuadrados, la formación es considerada la segunda más relevante de Argentina en este tipo de recursos, aunque su extensión es menor a los aproximadamente 30.000 kilómetros cuadrados de Vaca Muerta. Las estimaciones preliminares difundidas por YPF calculan un potencial cercano a los 10.000 millones de barriles equivalentes de petróleo, alrededor de un tercio de los recursos atribuidos a la formación neuquina por el Instituto Argentino del Petróleo y Gas.
Su atractivo también está relacionado con las características geológicas y con la infraestructura convencional que ya existe en la Cuenca Austral. No obstante, el desarrollo de una explotación no convencional requiere perforaciones horizontales, fractura hidráulica y una red de servicios y transporte que todavía debe ampliarse.
En ese sentido, Fernando Bazán, líder de proyectos de la consultora ABECEB, considera que Palermo Aike es la formación con mayores posibilidades de convertirse en un segundo polo productivo después de Vaca Muerta, aunque advierte que todavía está lejos de consolidarse. Según su análisis, ese proceso podría demandar entre el mediano y el largo plazo.
Uno de los principales obstáculos es el costo de desarrollo. Bazán estima que perforar un pozo en Palermo Aike puede demandar alrededor de 80 millones de dólares, frente a los 12 millones a 16 millones de dólares que cuesta un pozo horizontal en Vaca Muerta. La diferencia responde, entre otros factores, a la falta de una curva de aprendizaje consolidada y de una cadena de proveedores especializada en la actividad no convencional en Santa Cruz.
La exploración, sin embargo, tendrá nuevos avances. Durante la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, realizada en Neuquén entre el 19 y el 22 de octubre, el Gobierno de Santa Cruz informó que YPF proyecta perforar tres pozos horizontales en la formación, con una inversión estimada en 120 millones de dólares.
El Ministerio de Energía y Minería provincial precisó que una de las perforaciones horizontales está prevista para comenzar entre fines de diciembre de 2026 y principios de enero de 2027. La campaña permitirá profundizar el conocimiento de la roca, evaluar su potencial productivo y reducir la incertidumbre sobre las posibilidades de explotación comercial.
La actividad exploratoria en Palermo Aike se desarrolla desde 2023, con YPF y Compañía General de Combustibles (CGC) como protagonistas. Los primeros ensayos confirmaron la presencia de gas natural y condensado en una ventana de madurez adecuada. Sin embargo, los niveles de productividad registrados todavía no permiten asegurar que la formación pueda sostener una explotación de gran escala.
Por eso, las próximas perforaciones serán importantes para construir una curva de productividad y determinar cuánto cuesta extraer los recursos. La continuidad de las inversiones dependerá, en buena medida, de que los resultados permitan demostrar que la producción puede repetirse y alcanzar costos competitivos.
La estrategia de las operadoras también representa un desafío. Bazán señala que YPF mantiene una orientación centrada en Vaca Muerta y que la inversión en Palermo Aike responde, por ahora, al cumplimiento de acuerdos previos más que a una prioridad estratégica de corto plazo. Esto plantea para Santa Cruz la necesidad de atraer nuevos participantes que sostengan el desarrollo más allá de las campañas exploratorias iniciales.
Con ese objetivo, el gobierno provincial busca presentar las oportunidades de la formación ante compañías y fondos internacionales. En octubre, Santa Cruz expuso su potencial hidrocarburífero en la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026 y también incorporó a Palermo Aike en una agenda de promoción desarrollada en París.
Entre las herramientas para mejorar las condiciones de inversión figura una reducción de regalías para la actividad no convencional. Según Bazán, el esquema contempla porcentajes de entre el 5% y el 10% durante diez años para operadoras provinciales.
A la necesidad de captar capitales se suma la infraestructura. La Cuenca Austral cuenta con instalaciones convencionales, pero una expansión no convencional requeriría ampliar la red de recolección y transporte y, eventualmente, construir un ducto específico para llevar la producción hacia los centros de consumo o las instalaciones de exportación.
La diferencia con Vaca Muerta también se observa en el desarrollo de proveedores y servicios. Mientras Neuquén dispone de un ecosistema industrial en expansión, Palermo Aike todavía debe construir buena parte de esa estructura para acompañar un crecimiento sostenido.
Otro condicionante es el acceso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que establece un piso de inversión de 600 millones de dólares para determinados desarrollos nuevos en tierra y proyectos vinculados con la exportación de gas. Según el análisis de Bazán, el esquema está pensado para proyectos de una escala que otras cuencas todavía no alcanzan.
El especialista plantea que el desarrollo de Palermo Aike debería avanzar por etapas. La primera consistiría en confirmar su comercialidad mediante nuevos pozos de evaluación, en un proceso que podría extenderse entre 2026 y 2028. Luego sería necesario construir infraestructura básica dimensionada para el nivel de producción alcanzado. Recién después de demostrar una escala comercial podrían evaluarse instrumentos como el RIGI para financiar obras de exportación de mayor alcance.
La competencia por las inversiones agrega otra dificultad. Vaca Muerta concentra actualmente la infraestructura, los proveedores y la atención estratégica de las principales operadoras. Además, cerca del 90% de su superficie todavía no fue desarrollada, lo que mantiene a la formación neuquina como el principal destino de los recursos financieros y operativos del sector.
En ese escenario, Palermo Aike representa una oportunidad de largo plazo para ampliar la producción energética argentina, pero su potencial geológico todavía debe traducirse en resultados productivos y económicos concretos. La evolución de las próximas perforaciones, los costos de extracción y la llegada de nuevos inversores serán determinantes para establecer si Santa Cruz puede convertirse en un segundo polo de hidrocarburos no convencionales.
















