El episodio tomó relevancia en medio de la situación judicial que atraviesa el senador brasileño. Según las fuentes consultadas, no se descarta que el vuelo estuviera destinado a Bolsonaro, aunque hasta el momento no se confirmó oficialmente la identidad de los pasajeros ni una conexión directa entre la cancelación y las medidas adoptadas por la Justicia de Brasil.
El avión involucrado es un bimotor Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, que llegó al aeropuerto internacional de Puerto Iguazú cerca de la medianoche con dos pilotos y una azafata. La partida estaba prevista para las 2.30, pero el plan de vuelo ya había sido cancelado por la empresa antes de la llegada de la aeronave.
Los tripulantes, que no habrían sido informados previamente de la suspensión, descendieron y se alojaron en un hotel de la ciudad mientras aguardaban nuevas instrucciones de la compañía.
Una fuente indicó que la única explicación comunicada para justificar la cancelación fue que “uno de los pasajeros tuvo un problema”. Además, la lista con los nombres de quienes iban a viajar no habría sido presentada ante los organismos de Migraciones y Aduanas, por lo que no se conoce oficialmente quiénes integrarían el grupo.
La incertidumbre se produce después de que la Justicia brasileña ordenara restringir la salida del país de Flavio Bolsonaro y retener sus pasaportes. La medida fue dispuesta el lunes por Alexandre de Moraes, ministro del Supremo Tribunal Federal de Brasil, y notificada al senador cuando salía de una visita a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
La decisión judicial se enmarca en una investigación por presunto lavado de dinero, evasión de divisas y posibles irregularidades financieras vinculadas con el financiamiento de una película.
Por el momento, no se confirmó que el vuelo cancelado en Iguazú estuviera relacionado con esa investigación ni que Flavio Bolsonaro tuviera previsto viajar en la aeronave. La identidad de los pasajeros y los motivos de la suspensión permanecen sin esclarecerse.
















