Según trascendió en medios locales, la posibilidad de que Milei regrese a Madrid surgió también a partir de un pedido de su aliada política, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Los organizadores siguen de cerca la situación ante el temor de que las diferencias entre ambos mandatarios alteren el desarrollo de una cumbre que busca reunir a representantes de 22 países y alcanzar una declaración consensuada.
Uno de los interrogantes es si el estilo confrontativo del mandatario argentino podría provocar un episodio diplomático durante el plenario. Entre las preocupaciones figura la posibilidad de una intervención del rey Felipe VI, en un escenario que algunos comparan con el histórico cruce de 2007 entre el entonces rey Juan Carlos I y el expresidente venezolano Hugo Chávez, cuando el monarca le dijo: “¿Por qué no te callas?”.
La reunión podría reunir a Milei con dirigentes de posiciones políticas muy diferentes, entre ellos el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, la mexicana Claudia Sheinbaum y la venezolana Delcy Rodríguez. En el otro extremo del escenario regional, el presidente argentino podría coincidir con dirigentes como el ecuatoriano Daniel Noboa y la peruana Keiko Fujimori. La organización busca que las diferencias ideológicas no impidan el diálogo entre las delegaciones.
La atención estará puesta tanto en Sánchez, como anfitrión, como en Felipe VI, cuya presencia forma parte de las actividades oficiales. Los organizadores confían en que el protocolo diplomático permita sostener un clima de cortesía y evitar enfrentamientos públicos durante las sesiones.
El encuentro también podría abrir una nueva oportunidad para que Milei se reúna con el monarca español. El presidente argentino no fue recibido oficialmente por Felipe VI durante su última visita a Madrid, aunque ambos mantuvieron contactos en distintos foros internacionales. Su encuentro más reciente habría tenido lugar en Bogotá, durante la asunción presidencial de Abelardo de la Espriella.
Un integrante de la delegación española describió la relación entre ambos como cordial: “Se nota que hay cierta complicidad entre ellos. Se sentaron al lado y estuvieron conversando animadamente un buen rato”.
Sin embargo, Felipe VI aplicó esta semana el protocolo de la Casa Real y no concedió una reunión a Milei, ya que ese tipo de encuentros se reserva para las visitas de Estado. El mandatario argentino evitó esa modalidad en sus siete viajes anteriores a España, en un contexto de tensión con Sánchez.
La agenda de la cumbre incluye una cena en el Teatro Real y una visita al Palacio Real para la fotografía oficial. Desde la Secretaría General Iberoamericana, responsable de la organización, señalaron que el objetivo es relanzar el espacio de diálogo regional. Para ello, también fueron invitados el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Además, se espera la participación de delegaciones diplomáticas de países observadores, entre ellos India, Turquía y Angola. Más allá de las sesiones plenarias, el encuentro podría facilitar reuniones bilaterales sobre asuntos políticos, económicos y diplomáticos.
El contexto electoral de los países participantes agrega incertidumbre a la convocatoria. España atravesará una etapa de campaña política, mientras que Lula da Silva llegará al encuentro a pocos días de las elecciones presidenciales brasileñas. Su asistencia dependerá, entre otros factores, del resultado electoral y de las circunstancias políticas posteriores a la votación.
La participación de Delcy Rodríguez también permanece en duda. La dirigente venezolana fue invitada especialmente por Sánchez, pero, según las fuentes citadas, podría confirmar su presencia recién cerca de la fecha del encuentro. A esto se suma la posibilidad de una protesta de la diáspora venezolana frente al Palacio Real, otro factor que los organizadores deberán contemplar.
En la cumbre anterior, celebrada en Ecuador en noviembre de 2024, el Gobierno argentino no envió al entonces canciller Gerardo Werthein y estuvo representado por su embajador en ese país, Eduardo Acevedo. Durante el plenario, Acevedo reclamó por la situación democrática en Cuba y protagonizó un intercambio con la delegación cubana, que lo acusó de intentar desestabilizar el encuentro.
La eventual participación de Milei en Madrid volverá a poner a prueba la capacidad de la Cumbre Iberoamericana para reunir a gobiernos con posiciones enfrentadas. Mientras los organizadores buscan priorizar el diálogo y alcanzar acuerdos comunes, la relación entre el presidente argentino y el Gobierno español aparece como uno de los principales focos de atención de la próxima reunión.
















