“Javier está en torno al 40%. Sin embargo, más allá de la macroeconomía, estamos a la espera de que la micro comience a mejorar. Eso será crucial”, señaló una fuente del espacio. Desde Casa Rosada se confía en que la mejora económica, de la que se enorgullecen el ministro de Economía, Luis Caputo, y el propio Milei, empiece a verse reflejada en el bolsillo de la población, lo que podría beneficiar al oficialismo en los comicios.
Por otra parte, se estima que las posibles reformas al sistema electoral, especialmente la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), podrían influir en el resultado. En este contexto, la reforma política que promueve el Poder Ejecutivo en el Congreso se perfila como una de sus prioridades.
“Existen sectores del peronismo que se oponen a Kicillof y son favorables a la eliminación”, se entusiasman desde uno de los sectores libertarios. “Contamos con los votos. Hay que ajustar algunos, pero estamos bien”, prometió un miembro de la mesa política que actualmente establece contactos con los aliados.
En segundo lugar, se destaca la oferta electoral, en particular la posible fragmentación de la oposición. En Balcarce 50 se confía en que el peronismo no logre resolver la interna que enfrenta al gobernador Axel Kicillof con el sector que responde a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “La situación de Kicillof nos beneficia”, confesó un conocedor de los números de la administración.
En este panorama, el rol de los gobernadores es fundamental para forjar alianzas y “teñir de violeta la Argentina”. Sin embargo, la visión sobre este tema varía dentro del poder: mientras algunos buscan un acuerdo a largo plazo con los mandatarios provinciales, las posiciones de Karina Milei y otros referentes abogan por mantener las negociaciones legislativas y electorales separadas, priorizando solo a aquellos aliados estratégicos.
Sumado a esto, se presenta el factor Patricia Bullrich. Desde un sector están atentos al crecimiento de la imagen de la senadora, especialmente ante la posibilidad de que compita fuera del espacio, mientras que otros creen que no tiene el respaldo necesario.
El perfil “novedoso” que ha creado la senadora, a quien se describe como “mileista sensata”, es monitoreado de cerca por varios actores del libertarismo. “Cualquier candidato del centro-derecha puede dividir el voto de Milei”, señalaron desde el oficialismo. “La responsabilidad de evitar esto recae en el Gobierno. Tiene todas las herramientas para manejar la situación. Si no lo hace y no logra mantenerla, será un problema”, advirtió una voz interna.
A pesar de las diferencias, ambas tendencias buscan contener a Bullrich hasta el cierre de listas. “Cuando alguien causa más daño fuera que dentro, es mejor que se mantenga en el grupo”, comentó un funcionario.
Los Milei parecen haber tomado nota de esta situación, por lo que han comenzado a mostrar ciertos gestos de apoyo hacia la senadora, a pesar de que ella ha expresado públicamente sus diferencias en los últimos meses. Al mismo tiempo, Karina Milei ha tomado decisiones en la Cámara de Senadores con sus referentes legislativos.
Paralelamente, el oficialismo intenta superar el desencanto que el caso Adorni generó internamente. Luego de los esfuerzos por mitigar el impacto mediático de este asunto, dentro de las filas libertarias se considera que no tendrá repercusiones en 2027, especialmente tras la salida de Adorni. “Es una historia del pasado, que además nos hemos quitado de encima. En todo caso, afectó hasta ahora a los votos y seguidores que perdimos en el camino”, concluyeron.
















