Sin detallar cifras concretas, el documento confirma que la dirección de la política económica se mantendrá enfocada en lograr el equilibrio fiscal, la disminución de la inflación y el mantenimiento del superávit en las cuentas públicas.
Según información a la que se tuvo acceso, se priorizarán los proyectos de inversión ya en marcha, así como aquellos relacionados con la creación de empleo, las exportaciones, el sector energético, el desarrollo tecnológico y la obtención de financiamiento externo.
El proyecto final, que incluirá los cálculos por áreas, será enviado en septiembre, y el informe actúa como una “carta de intención” sobre las futuras políticas económicas.
Asimismo, se detalla que entre enero y mayo de 2026, la Administración Nacional reportó un superávit primario de $8,4 billones y un balance financiero positivo de $2,7 billones.
A la par, el Gobierno también envió al Congreso la Cuenta de Inversión 2025, que representa la rendición anual de la ejecución presupuestaria.
Este documento describe la gestión de ingresos y gastos del Estado durante el ejercicio de 2025, realizado bajo la prórroga del Presupuesto 2023 y su asignación a través de la Decisión Administrativa 3/2025.
Se destacan, además, los avances en la modernización de los sistemas de presupuesto, tesorería y administración financiera, así como la digitalización de diversos procesos, la simplificación de estructuras programáticas y la continuidad de herramientas para el seguimiento de la ejecución física y financiera de las políticas públicas.
La divulgación del “informe de avance” también forma parte de la estrategia de la nueva Jefatura de Gabinete, liderada por Diego Santilli, de mostrar agilidad en la gestión.
Este viernes, Santilli efectivamente evidenció actividad, comenzando su jornada con una reunión con legisladores oficialistas en la Casa Rosada, luego recibió a gobernadores y por la tarde se encontró con aliados en el Senado.
















