La cancillería estadounidense ha señalado que este es un programa piloto que operará hasta el 31 de diciembre de 2026. Es importante destacar que el pago de esta tarifa no garantiza la aprobación de la visa; simplemente acelera el proceso para obtener una cita para la entrevista, a la vez que se suma a la tarifa estándar de u$s 185.
La visa rápida premium no representa una nueva categoría migratoria, sino que se ofrece como un servicio opcional para quienes desean anticipar su cita. El solicitante primero debe abonar la tarifa de u$s 185, agendar un turno convencional y, posteriormente, pagar los u$s 750 para acceder a la entrevista en el plazo mencionado.
Es fundamental tener en cuenta las reglas estrictas del sistema antes de realizar el pago: una vez elegido el turno acelerado, el sistema reserva el lugar entre cinco y diez minutos para completar el pago en línea. Si el pago no se efectúa en ese lapso, el turno se liberará para otros solicitantes.
Aún no se ha publicado la lista de consulados que participarán en este nuevo esquema, la cual estará disponible en travel.state.gov. El programa está diseñado para aquellos consulados que presentan mayores demoras, donde la espera para una entrevista puede superar los doce meses.
Los países con mayor demanda de visas B1/B2 —como México y Brasil— concentran una gran parte de las solicitudes y, por tanto, se encuentran entre los más afectados por este nuevo costo. Por otro lado, Reino Unido y Alemania suelen viajar bajo el Programa de Exención de Visa, lo que implica que el impacto directo para ellos sería menor, aunque en ciertos casos la obtención de una visa sigue siendo necesaria.
















