La investigación ha revelado detalles preocupantes. Durante la conducción, Belén manejaba bajo los efectos del alcohol y drogas, filmándose a sí mismo con su celular y superando los 135 kilómetros por hora. Además, se encontraron mensajes de familiares y amigos que lo instaban a cambiar su comportamiento y a no conducir en esas condiciones.
El trágico suceso ocurrió el 1° de febrero, cuando la Toyota SW4 que conducía Belén, de 28 años, impactó por detrás al Renault Clio en el que viajaban Erika Casas, de 41 años, y su pareja Horacio Manuel Díaz, de 46, quienes perdieron la vida instantáneamente.
Desde aquel día, Belén se encuentra detenido en Bouwer con prisión preventiva y ahora enfrentará un juicio por homicidio simple con dolo eventual, con penas que oscilan entre 8 y 25 años de prisión efectiva.
Las pruebas recopiladas durante la investigación son contundentes. En el momento del accidente, Belén se grababa mientras conducía a 136 km/h por una avenida de la ciudad. Las autoridades confirmaron que tenía 1,6 grados de alcohol en sangre y posteriormente se detectaron metabolitos de cocaína en su orina, evidenciando que manejaba bajo los efectos de ambas sustancias.
La imputación está a cargo de la fiscal Lourdes Quagliatti, quien ha ordenado su detención y le ha formulado los cargos correspondientes. Recientemente, la Cámara de Acusación ha ratificado la causa y dispuesto que avance a juicio.
“Darle justicia a mi hija y a Horacio, dos personas excelentes. Estoy agradecida por la rapidez en que se está llevando a cabo todo”, expresó Juana Guevara, madre de la mujer fallecida.
“Le quitó la vida a mi hermana y a mi cuñado, y nos robó la existencia a toda la familia. Esto ha traído mucho dolor y consecuencias que aún persisten”, añadió David Casas, hermano de la víctima.
Carlos Nayi, abogado de la parte querellante, afirmó que el accidente no fue un hecho aislado. “La muerte de Erika y Manuel no comenzó en aquella fecha; ya existían antecedentes de este hombre que evidencian una crónica de muerte anunciada”, manifestó. Además, mencionó que en el celular del acusado se encontraron registros de maniobras a alta velocidad y evasión de controles de seguridad.
Según informes, fueron muchos los mensajes de WhatsApp enviados por amigos y familiares antes de la tragedia, donde lo instaban a cambiar su comportamiento al volante y a evitar el consumo de alcohol y drogas.
Uno de esos mensajes, fechado en diciembre del año anterior, provenía de un amigo cercano que le advertía: “Con esas condiciones, no deberías salir a manejar. Basta con esto… Cuando salgas de joda, abandona la camioneta, usa Uber. No puedes manejar tomando y parece que no vas a dejar la bebida”, le aconsejaba casi como un ruego.
Cuando Belén se enfrente al juicio, estos mensajes serán fundamentales, ya que el homicidio simple con dolo eventual señala que una persona es consciente de que su conducta puede provocar la muerte, pero decide proceder de todos modos.
“Tras el incidente, en lugar de colaborar con las víctimas, optó por tomar agua para contrarrestar los efectos del alcohol”, recordó Nayi al presentar su acusación.
















