Esta convocatoria no ha sido bien recibida por parte de algunos miembros de la bancada libertaria. Un senador expresó que Adorni intenta “encadenarlos” y que se “hundan con él”. Otro miembro del bloque calificó la invitación como un “abrazo del oso”, sugiriendo que busca ganar tiempo mientras arrastra a los legisladores a sus problemas.
Debido a estas dudas, algunos senadores contemplan la posibilidad de no asistir al encuentro en la Casa Rosada. La asistencia de Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, y del neuquino Pablo Cervi se halla en la incertidumbre.
Luis Juez anunció que no estará presente, argumentando que tiene una audiencia “impostergable” en los tribunales de Córdoba, aunque muchos consideran que su ausencia podría beneficiarlo. También podría faltar Francisco Paoltroni, que regresa de un viaje a Estados Unidos en la misma fecha.
Una incógnita que se plantea es si el Gobierno intentará presionar para evitar ausencias. La justificación de la reunión es que Adorni desea explicar su versión sobre la adquisición de bienes que lo han llevado a ser investigado por presunto enriquecimiento ilícito por la Justicia Federal. “¿Vamos a ir a escuchar su versión sobre el pendrive?”, se cuestionó un legislador.
La mayoría de los integrantes del bloque de La Libertad Avanza sospechan que el funcionario también intentará fotografiarse con los senadores, temiendo que esto se convierta en una maniobra de relación pública.
Ignacio Devitt, secretario de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, fue quien contactó a Patricia Bullrich para notificarle sobre la invitación a la reunión. La ex ministra de Seguridad, al enterarse, compartió la información en el grupo de WhatsApp que tiene con el resto de la bancada, lo que provocó una variedad de reacciones entre los senadores libertarios.
Entre los miembros del grupo se encuentra la senadora por Neuquén, Nadia Márquez, cercana a Karina Milei y considerada como una “comisaria política” dentro del bloque. Otros, como Joaquín Benegas Lynch, conocido por su cercanía a Javier Milei, también generan desconfianza.
La situación en la bancada por el caso Adorni está provocando elevada tensión. Durante una reciente reunión, Carmen Álvarez Rivero cuestionó abiertamente a Bullrich sobre su postura respecto a la interpelación al jefe de Gabinete, ante la posible discusión en el recinto.
“Sos una desubicada”, respondió Bullrich, remarcando que ese no era el tema a tratar. “Solo quería saber qué postura sostengo”, se justificó Álvarez Rivero, según distintas fuentes.
Adorni ha expresado su deseo de que la reunión sea un espacio de cercanía, por lo que ha convocado a los 21 senadores de La Libertad Avanza en tres tandas para el martes 23. Sin embargo, persiste la duda sobre si quienes asistan se atreverán a expresar sus verdaderas opiniones sobre la situación, como lo ha hecho ya Bullrich.
Algunos senadores han comentado en privado que enfrentan dificultades para salir a la calle en sus provincias debido a las críticas que reciben por los escándalos que involucran a Adorni.
Aún así, la estrategia del jefe de Gabinete se alinea con la decisión de los hermanos Milei, especialmente Javier, de mantener a Adorni en su puesto. “Es intocable”, se mencionó en el Senado ante la presión opositora por interpelarlo.
La determinación del Presidente y Karina Milei es que Adorni continúe en su cargo al menos hasta que haya un fallo en su contra por parte de la Justicia Federal. En menos de un mes iniciará el receso judicial.
Este sábado por la noche, Patricia Bullrich, como jefa de la bancada libertaria, firmó una nota dirigida a la Presidencia del Senado solicitando una nueva reunión de Labor Parlamentaria para este martes a las 18. La nota será presentada el lunes a primera hora.
Con la intención de modificar el criterio establecido la semana pasada en otra Labor Parlamentaria, buscan avanzar en la interpelación de Adorni durante la sesión programada para este jueves.
La semana pasada se determinó que la interpelación podía aprobarse con 37 votos, es decir, la mayoría absoluta del Senado. Sin embargo, posteriormente se decidió cambiar esta regla.
El oficialismo y sus aliados ahora argumentan que los pedidos de interpelación deben contar con un dictamen de comisión, lo que los actuales no poseen, y que para su tratamiento en el recinto será necesario aprobarlos con dos tercios del cuerpo, es decir, 48 votos en caso de que todos los senadores estén presentes. Justifican esto como una cuestión de seguridad jurídica para no sentar un precedente.
No se han realizado todavía los cálculos de votos, pero se especula que el Gobierno podrá evitar alcanzar esa mayoría especial. “Están presionando a los gobernadores para impedir que se logre el número necesario”, revelaron aliados del oficialismo. Si esto ocurre, los pedidos de interpelación quedarán en suspenso durante el proceso parlamentario.
Desde el peronismo, califican la maniobra del oficialismo como “bochornosa” e “inconstitucional”, afirmando que se romperá el acuerdo de Labor Parlamentaria establecido la semana pasada. El bloque liderado por José Mayans ya ha anunciado que no asistirá a la nueva reunión de Labor que deberá convocar la Presidencia del Senado bajo la dirección de Victoria Villarruel.
Sin embargo, existe la posibilidad de que surjan sorpresas. Aliados clave del oficialismo han advertido que la interpretación de los dos tercios es una tergiversación de la Constitución y que votarán con la oposición sobre el argumento de que solo se requiere mayoría absoluta.
“La Constitución es clara sobre cuándo se requieren mayorías agravadas. Y este no es uno de esos casos”, afirmó un senador aliado, quien además considera que es “un error político monumental mantener a Adorni en su puesto. Le están dando al kirchnerismo la oportunidad de hablar de ética.”
















