Los títulos de deuda aumentaron levemente hasta un 0,5%, acumulando otra jornada de mejoras. “Los Globales finalizaron la semana con incrementos promedios del 0,3%, proseguimiento del rally que se inició tras la mejora de la calificación crediticia otorgada por S&P Global Ratings, que pasó a B-. Además, el contexto externo tuvo un impacto relevante: la desescalada del conflicto en Medio Oriente resultó en una caída del precio del crudo de casi un 10%, lo que, lejos de afectar negativamente a la deuda soberana, actuó como una señal de alivio geopolítico para los activos de riesgo emergentes en general”, comentaron analistas de PPI.
El respaldo del Ejecutivo impulsó las cotizaciones. “La semana comenzó con buenas noticias para los activos argentinos. El Poder Ejecutivo publicó en el Boletín Oficial el Decreto 478/2026, firmado por Milei, Adorni y Caputo, que permite al Tesoro Nacional obtener deuda en dólares de entidades financieras internacionales, con garantía parcial de organismos multilaterales, por hasta US$ 5.000 millones. El objetivo declarado es disminuir el costo de financiamiento del Tesoro”, se explicó.
Los analistas de Cohen reforzaron esta perspectiva: “La operación consolida la credibilidad externa en un contexto de reducción del riesgo país y fortalece la hoja de ruta hacia el mercado voluntario de capitales”.
El indicador de JP Morgan ha mostrado una baja acumulada del 14,6% desde el inicio de junio. El siguiente “hito” para el riesgo país consistiría en romper la barrera de las 400 unidades, lo que facilitaría al país salir a buscar deuda a tasas más bajas, alineadas con los niveles de sus pares regionales.
Se espera que, una vez superado este umbral, el Gobierno se decida a aprovechar esta ventana de oportunidad y regrese al mercado de deuda internacional. “Una emisión entre US$ 3.000 millones y US$ 4.000 millones sería coherente con las necesidades remanentes de financiamiento, después de considerar el superávit primario, las privatizaciones, el apoyo de organismos multilaterales y los desembolsos de préstamos sindicados con garantías multilaterales”, precisaron analistas de Max Capital. Resaltaron que “este movimiento despejaría cualquier incertidumbre sobre las fuentes de financiamiento para 2027, aunque aún requeriría algunas compras de dólares utilizando pesos”.
No obstante, advirtieron que “el Gobierno podría optar por esperar a la próxima administración, momento en que los spreads podrían ajustarse aún más. Una emisión sería bien vista por el mercado, considerándose un mecanismo para preservar reservas. En un entorno de spreads acomodados dentro del universo high yield y con una popularidad estable del presidente Milei, los bonos todavía podrían ofrecer una compresión adicional de aproximadamente 50 puntos básicos”.















