La medida se relaciona con una decisión de la Comisión Nacional de Valores (CNV) que restringió a las sociedades de bolsa la posibilidad de recibir y emitir cheques. Antes de ese cambio, algunas entidades actuaban como tesorerías de empresas y realizaban operaciones mediante múltiples endosos, una modalidad que permitía reducir el impacto del impuesto del 1,2%.
Ahora, el Banco Central y la CNV trabajan sobre un esquema que permitirá a las empresas transferir dinero a sociedades de bolsa sin que se vuelva a aplicar la retención, siempre que esos fondos ya hayan tributado el impuesto al cheque y sean destinados a operaciones de inversión en el mercado de capitales.
El mismo criterio alcanzará a los fondos comunes de inversión. Una empresa podrá transferir dinero desde su cuenta bancaria hacia un fondo administrado por otra entidad sin afrontar nuevamente el impuesto, siempre que los fondos tengan como destino una inversión.
La regulación establece que los movimientos operativos de las empresas deben canalizarse a través del sistema bancario, mecanismo mediante el cual se garantiza el cobro del 1,2%. Por ese motivo, desde el Gobierno sostienen que el nuevo esquema no debería implicar una pérdida de recaudación, dado que el impuesto ya habría sido abonado cuando el dinero ingresó al circuito bancario.
El cambio también permitirá que una empresa con fondos depositados en un banco pueda destinarlos a inversiones en fondos comunes de inversión de otra entidad o en cuentas comitentes de distintas sociedades de bolsa sin volver a pagar el tributo. Entre las alternativas se encuentran la compra de Lecaps y otras inversiones financieras.
Hasta ahora, las empresas podían colocar dinero en fondos de inversión de la misma entidad bancaria sin que se aplicara nuevamente el impuesto. El objetivo del nuevo mecanismo es extender ese tratamiento a operaciones con otras entidades y favorecer una mayor competencia.
Para las sociedades de bolsa, uno de los principales puntos de preocupación es la disponibilidad de los fondos de sus clientes. Antes de las restricciones sobre los cheques, algunas empresas mantenían saldos en sus cuentas comitentes y utilizaban esos fondos para realizar operaciones financieras, entre ellas transacciones de dólar MEP.
Desde el sector consideran que, si el dinero permanece en las cuentas bancarias, parte de esas operaciones podría realizarse directamente a través de los bancos. En ese escenario, las sociedades de bolsa perderían parte del flujo transaccional que manejaban.
Los agentes de bolsa también plantearon la posibilidad de que la CNV revise las restricciones vinculadas con los cheques, aunque reconocen que un regreso al esquema anterior resulta poco probable. La cuestión está relacionada con el objetivo de sostener la recaudación del impuesto al cheque en un contexto en el que el Gobierno prioriza el equilibrio fiscal.
A este escenario se suma otro frente tributario para las sociedades de bolsa: el reclamo de distintas jurisdicciones por el pago de Ingresos Brutos, con una alícuota que puede alcanzar el 3% para determinadas operaciones empresariales.
Los fiscos provinciales comenzaron a exigir el pago del tributo tomando como referencia el domicilio de los clientes. Una de las primeras jurisdicciones en avanzar fue Santa Fe, que reclamó el pago a una sociedad de bolsa que opera en Rosario.
La principal preocupación del sector está vinculada con la posibilidad de que una misma operación sea reclamada por más de una jurisdicción. Como los fiscos provinciales cuentan con autonomía, el Ministerio de Economía no puede establecer una regulación nacional sobre este punto.
Por ese motivo, se mantienen consultas entre distintas jurisdicciones, entre ellas Córdoba, Mendoza y Rosario, con el objetivo de establecer criterios que permitan determinar dónde corresponde tributar y evitar reclamos posteriores sobre una misma operación.
















