Alrededor de las 11 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires muestra una baja del 0,9% en pesos, ubicándose en 3.150.000 puntos. Las acciones y ADR de empresas argentinas negociados en dólares en Wall Street también reflejan números negativos, con los papeles del sector bancario liderando las caídas, que rondan el 3 por ciento.
Los bonos soberanos en dólares, tanto los Bonares como los Globales, promedian una baja del 0,3%. En este contexto, el riesgo país, medido por JP Morgan, aumenta en 12 unidades, alcanzando los 421 puntos básicos.
“Las acciones de semiconductores, de acuerdo al índice PHLX Semiconductor Index, cayeron más del 3%, entrando en un mercado bajista después de que las bolsas asiáticas sufrieran caídas, con el Nikkei 225 de Japón bajando un 4%”, explicó un informe de Yahoo Finance.
Por su parte, las acciones de Netflix se desploman un 12% tras un pronóstico de ingresos que no cumplió con las expectativas de Wall Street, en un entorno donde el gigante del streaming enfrenta un panorama de entretenimiento “dinámico y competitivo”.
A su vez, la tensión en Oriente Medio se agudiza. Estados Unidos atacó varios puentes y un aeropuerto en Irán, a lo que Teherán respondió atacando una central eléctrica y una planta desalinizadora en Kuwait. Este intercambio de ataques aumenta el riesgo de una escalada y la posibilidad de ampliar los objetivos a infraestructuras.
En el estratégico Estrecho de Ormuz, donde el conflicto ha abonado el terreno para interrumpir el suministro energético global, marines estadounidenses abordaron un petrolero, mientras que se reportó que otro buque fue alcanzado por un proyectil.
Este clima de beligerancia repercute en el mercado del petróleo, con el barril de crudo Brent del Mar del Norte subiendo un 3% a 86,77 dólares, mientras que el crudo intermedio de Texas para agosto se cotiza a 81,55 dólares el barril (+3,3%).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con llevar a cabo ataques aéreos masivos contra las infraestructuras iraníes, además de no descartar un posible asalto terrestre. Funcionarios del país norteamericano indicaron que estos ataques sobre el sur de Irán forman parte de una estrategia para proporcionar opciones a Trump.
“El aumento de los precios de la energía debido al conflicto ha puesto presión sobre Trump para que termine la guerra rápidamente”, señalaron fuentes. En un discurso televisado el jueves, principalmente centrado en la seguridad electoral, Trump afirmó que Estados Unidos está “ganando a lo grande en Irán, y verán los frutos de ese esfuerzo muy, muy pronto”.
Sin embargo, el entorno adverso que enfrentan los mercados internacionales no es el único factor que afecta a las cotizaciones de los activos locales. Recientes datos macroeconómicos en el país también indican un contexto de inversión cautelosa.
De acuerdo con el INDEC, la tasa de informalidad laboral ha crecido hasta un alarmante 43,6%, lo que representa un aumento de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el 42,5% registrado el año pasado. Esta tendencia podría seguir desplazando el empleo asalariado privado hacia la informalidad, a pesar de que el total de trabajadores en el país está en alza.
“En tanto, el resultado fiscal primario de junio mostró un déficit, lo que incumple las metas establecidas con el FMI, aunque dicho déficit se debió a factores puntuales. Si bien no altera el mensaje fiscal en esencia, persisten desafíos en términos de ingresos y gastos, siendo crucial que la economía real, especialmente en sectores rezagados, comience a mostrar signos de recuperación. En este sentido, es vital continuar con la reducción de inflación, y los datos de junio resultaron positivos en ese aspecto”, afirmó un economista del Grupo SBS.
















