No se trata del famoso futbolista argentino, sino de un cabrito que ha estado acompañando a Burnham Square en cada uno de sus traslados. Según comentó su entrenador, Ian Wilkes, este nuevo compañero ha cambiado por completo la conducta del caballo en las pistas de césped de Estados Unidos.
Hasta el año pasado, Burnham Square era conocido por su talento, pero también por ser complicado de transportar. Cada viaje desde su establo hasta el lugar de competencia era problemático. Nervioso, solía lanzar patadas durante toda la travesía, llegando exhausto tanto física como mentalmente. Para resolver este dilema, el equipo de Wilkes decidió probar una estrategia sencilla pero efectiva: conseguirle un compañero de viaje.
Así fue como llegó Messi, apodado de esa manera por integrantes del equipo, quienes manifestaron que “Messi es el GOAT”. Este juego de palabras, que se refiere a “Greatest Of All Time” (el mejor de todos los tiempos), además de ser la traducción de “cabra” en inglés, resultó ser un acierto que ha modificado la historia deportiva de Burnham Square. Desde que Messi comenzó a convivir y viajar con el caballo, este último ha dejado atrás su comportamiento explosivo. Ahora viaja tranquilo y llega mucho más relajado a cada competencia.
“Antes se pasaba todo el viaje dando patadas. Ahora no patea ni una vez. Tiene a su pequeño cabrito al lado y todo ha cambiado”, explica Wilkes. La conexión entre ambos es tan intensa que el entrenador asegura que el vínculo parece ser recíproco. “Creo que Messi lo necesita tanto como Burnham Square necesita a Messi. Cuando bajan del camión, el cabrito simplemente lo sigue hasta el box, ni siquiera hace falta llevarlo con una cuerda”, detalla. Anteriormente, se había intentado que el caballo conviviera con un peluche, pero “no se relajaba mucho”, reveló César Morales, asistente del entrenador. “Cuando el caballo sale a entrenar, el cabrito se queda llorando hasta que regresa”, agregó.
Los resultados deportivos no tardaron en llegar. Tras dejar atrás las competencias en arena y comenzar a correr en pasto, Burnham Square, hijo del padrillo Liam’s Map y la yegua Linda, inició un destacado camino a partir de abril. Su primer triunfo fue en el Elkhorn Stakes (G2-2400m) en Keeneland, seguido del Louisville Stakes (G3-2400m) y el Chorleywood Stakes (L-2200m) en Churchill Downs. El clímax de esta racha llegó el sábado, cuando se impuso en el Arlington Million (G1-2000m), una de las carreras más prestigiosas del calendario estadounidense, en un escenario inexplorado, con una bolsa de premios de un millón de dólares.
Con Messi a su lado desde el Skylight Training Center, en Kentucky, Burnham Square arribó a Colonial Downs para disputar esta destacada carrera, atrayendo la atención mucho antes de que se abrieran los partidores.
Denise Dillon, responsable de Whitham Thoroughbreds, lugar donde fue criado, recordó a Burnham Square como un ejemplar singular. “Desde que nació era intenso, estaba muy alerta. Tenía mucho temperamento, era extremadamente porfiado”, señaló. Este carácter rebelde se había manifestado desde sus primeros días.
Wilkes mencionó que había entrenado a la madre, quien ganó tres de sus 15 carreras, así como a todos los hermanos mayores, que también fueron ganadores, aunque a un nivel modesto. Nacido el 9 de abril de 2022 en Maple Lane Farm, Kentucky, Burnham Square se mantiene bajo la misma propiedad, una rareza en la actualidad. Aunque Whitham Thoroughbreds no lo ofreció en ventas, cuando debutó fue directamente anotado en una carrera de reclamos de 150.000 dólares. Sin embargo, nadie ofreció por él, ya que su temperamento era complejo y se decidió que era mejor castrarlo. Nadie imaginaba que, en octubre de 2024, acumularía ganancias por 2.884.244 dólares en 15 actuaciones.
Si bien trabajaba de manera correcta, no deslumbraba. Todos pensaban que podía ser útil, pero sin la capacidad para competir en carreras de alto nivel, como sus hermanos. Sin embargo, luego de finalizar segundo en su debut, nunca volvió a correr por un precio de venta. Solo le llevó tres carreras ganar por primera vez; al siguiente ya se impuso en un clásico, y en menos de un año logró un trofeo de Grupo 1, el máximo nivel, y corrió el Kentucky Derby (G1), la inaugural de la Triple Corona estadounidense de 2025.
Demostrando que era único, solo le faltaba encontrar a Messi para alcanzar la estrellato.













