En sus palabras, Quirno expresó: “Mañana vamos a entregar en París, al ministro de Comercio de Nueva Zelanda, nuestra adhesión al acuerdo de Transpacífico, que incluye 12 países muy importantes: Australia, Brunéi, Chile, Japón, Canadá, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido, Singapur y Vietnam, que representan el 13% del PBI mundial“.
El Tratado Transpacífico tiene como objetivo reducir aranceles, facilitar inversiones y establecer normas comunes en diversas áreas, incluyendo comercio, servicios, propiedad intelectual, medio ambiente y derechos laborales. A través de esta adhesión, Argentina obtendría acceso preferencial a mercados en Asia, Oceanía y América del Norte.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, se mencionó que el acuerdo significa unirse a “uno de los procesos de integración económica más amplios, modernos y relevantes a nivel global, tanto por su alcance como por su dinamismo y sus reglas y estándares internacionales de última generación. Está integrado por doce economías: Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Reino Unido, Singapur y Vietnam. El bloque representa un PIB nominal agregado de USD 12,2 billones (aproximadamente 13 % del PIB mundial) y cerca del 15 % del comercio mundial de bienes”.
De acuerdo con el Ministerio, “la adhesión al CPTPP permitirá a la Argentina integrarse a un mercado de 514 millones de personas (6,4 % de la población mundial). El comercio actual con los países del CPTPP ya es significativo: en 2025, las exportaciones argentinas al bloque alcanzaron USD 16.329 millones, con un superávit de USD 8.930 millones, lo que evidencia el potencial de profundizar estos lazos”.
Este anuncio se presenta en un contexto de aumento en la apertura comercial. Junto a esta noticia, Mercosur avanza en la firma de un acuerdo de libre comercio con Canadá, que podría concretarse entre septiembre y octubre. Este pacto abriría un mercado para 41 millones de personas y permitiría que el 80% de las exportaciones industriales ingresen sin aranceles. Argentina busca cuotas para productos como queso, leche en polvo, miel, carnes y granos.
Además, el tratado con Singapur ha sido aprobado en el Senado y, tras su ratificación, permitirá que el 100% de las exportaciones argentinas ingresen sin aranceles. A su vez, el gobierno japonés anunció el inicio de nuevas negociaciones para un acuerdo económico con Mercosur, enfocándose en la industria automotriz y la demanda de litio argentino.
Dos acuerdos adicionales ya están activos: uno entre Mercosur y la Unión Europea, que reduce aranceles para el 92% de las exportaciones del bloque, y otro bilateral con Estados Unidos, que espera la ratificación final del parlamento. En otro movimiento, el gobierno anterior de Donald Trump amplió la cuota de carne vacuna argentina a 100.000 toneladas sin aranceles.
El acuerdo entre Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), firmado en septiembre de 2025 con países como Islandia y Suiza, aún necesita aprobación parlamentaria. Las negociaciones con los Emiratos Árabes Unidos cuentan con cuatro rondas, y aquellos con Vietnam y El Salvador aún no tienen fechas fijadas. A nivel regional, se mantienen acuerdos vigentes con Chile, Bolivia, Colombia y otros países.
En su intervención en la OCDE, Quirno defendió el enfoque aperturista del gobierno de Javier Milei, destacando que “Argentina durante años vivió en una economía cerrada, mirándose el ombligo, donde los productores estaban protegidos con pocos productos y caros”. Mencionó que el país “tiene todas las aptitudes para poder competir en el mundo” y subrayó la importancia de la estabilidad macroeconómica y reformas necesarias como el déficit fiscal y la desregulación.
Durante su visita a París, el canciller tiene programadas reuniones bilaterales con funcionarios de Israel, Suiza, Singapur, Corea del Sur, Finlandia y Canadá. Se destaca la reunión con el ministro de Economía israelí, Nir Barkat, en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio.
Previo a su regreso a Argentina, Quirno sostendrá encuentros con Alexandre de Rothschild, CEO del Banco Rothschild, y con el CEO de Veolia, así como un último encuentro con el presidente de Exploración y Upstream y CEO para las Américas de TOTAL.















