Karina Milei sostiene la necesidad de avanzar con la reforma electoral, mientras que Patricia Bullrich plantea que actualmente no están los votos suficientes en el Senado para aprobarla. La falta de respaldo parlamentario se convirtió así en uno de los principales obstáculos para que la iniciativa avance.
El contrapunto volvió a quedar expuesto durante la reunión de la Mesa Política del martes, realizada después de las diferencias surgidas por las modificaciones sobre discapacidad incluidas en el proyecto de Presupuesto 2027. Durante ese encuentro, también se produjo un cruce entre Javier Milei y Bullrich a raíz de las declaraciones públicas de la senadora y de un contenido que había compartido en redes sociales.
Bullrich, por su parte, cuestionó que no hubiera sido informada previamente sobre los cambios planteados en el área de discapacidad. En ese contexto, volvió a señalar las dificultades para reunir los votos necesarios para modificar el sistema de elecciones primarias.
El proyecto para reformar el régimen electoral fue presentado en abril en el Senado y comenzó a ser analizado en la Comisión de Asuntos Constitucionales. El tratamiento tuvo nuevas reuniones en mayo y septiembre, aunque hasta ahora no logró avanzar hacia el recinto y quedó nuevamente en cuarto intermedio, sin una fecha definida.
Además de la falta de votos, Bullrich planteó que el proyecto podría llegar al recinto si previamente se alcanzan acuerdos electorales con los gobernadores. En ese proceso, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene conversaciones con mandatarios provinciales aliados, aunque las negociaciones avanzan de manera gradual.
El principal condicionante para esas conversaciones es el Presupuesto 2027. Los gobernadores, según el escenario planteado dentro del oficialismo, no terminarían de definir su posición electoral hasta conocer el resultado del debate parlamentario sobre las cuentas nacionales. Entre los reclamos de las provincias aparecen obras y el pago de compromisos pendientes por parte de la Nación.
El tratamiento del Presupuesto está previsto para mediados de octubre, aunque todavía no existe una fecha precisa para su discusión tanto en Diputados como en el Senado.
Una vez resuelta esa instancia, comenzaría una segunda etapa de negociación vinculada con los acuerdos electorales de cada provincia. En ese esquema, algunos legisladores aliados plantean que las conversaciones podrían complicarse si el oficialismo pretende competir con candidatos propios por las gobernaciones de distritos cuyos mandatarios podrían brindar apoyo parlamentario.
La agenda internacional del Gobierno también aparece como una posible instancia para avanzar en esos contactos. La delegación presidencial que viajará a París para participar de la Argentina Week tendrá entre sus actividades la presentación de oportunidades de inversión ante empresarios europeos.
En cuanto a los acuerdos políticos para 2027, desde el entorno de Bullrich señalan que hasta el momento el oficialismo cuenta con un entendimiento con Leandro Zdero, gobernador de Chaco. También existen conversaciones con Alfredo Cornejo por la sucesión en Mendoza y contactos con Rogelio Frigerio respecto de la estrategia electoral en Entre Ríos.
Mientras continúan esas negociaciones, la relación entre el Gobierno y el Congreso también genera tensiones. El jefe de Gabinete todavía no presentó su informe de gestión, una exposición que el peronismo reclamó formalmente ante la vicepresidenta Victoria Villarruel.
En paralelo, Karina Milei reunió a los senadores de La Libertad Avanza para remarcar la necesidad de trabajar en función de la reelección presidencial. Dentro del Senado, sin embargo, consideran que la reforma electoral no tendría posibilidades de ser tratada antes de diciembre.
De esta manera, la eliminación de las PASO quedó ligada a una negociación más amplia que incluye el Presupuesto 2027, los acuerdos con los gobernadores y la estrategia electoral del oficialismo para el próximo año.
















